Tener un arma en la casa para la gran mayoría de las familias formoseñas era algo impensado hasta hace un tiempo. Sin embargo, el haber sido víctimas de un robo las hizo cambiar de opinión.
Por lo general, son los hombres de entre 30 y 50 años, jefes de familia, quienes toman la decisión de adquirir un arma tras haber sufrido la inseguridad en sus propios hogares o en persona y que no dudarían en hacer uso de ella si la situación lo amerita. Entre ellos se encuentran gente de campo, profesionales hasta incluso funcionarios públicos. A esta lista se suman también un número cada vez mayor de mujeres que también se acercan a las armas, según los datos que maneja a nivel local el REPAR.
Pero la adquisición de un arma no es sencilla. Se debe cumplir con una serie de requisitos dispuestos por las autoridades y donde las armerías tienen un rol fundamental puesto que a través de ellas se pueden realizar los trámites pertinentes que habilitan a una persona a poseer un arma.
Según explicaron, de cada 10 personas que adquieren un arma, 7 lo hacen tras haber sufrido un robo y esta situación hizo que de las 15 a 17 armas que antes vendían cada dos meses hoy este número prácticamente haya trepado al doble en igual período de tiempo desde comienzos de este año.
Quienes optan por la "compra de un arma para sentirse más seguros", en la mayoría de los casos, lo hace con la "intención de intimidar y para hacer saber al entorno - vecindario- que en esa casa hay un arma y de este modo disuadir a toda persona a que intente ingresar a su domicilio ante la posibilidad de recibir un disparo".
De igual manera, según explicó la propietaria de la armería consultada, la posibilidad de hacer uso del arma ante una situación de riesgo está siempre presente y según pudo describir, los clientes, en su gran mayoría, afirman que no dudarían en usar el arma si la seguridad de su familia estuviera en juego.
La variedad de armas a nivel local es amplia, tanto en lo que hace a las deportivas como a las que se buscan para seguridad personal.
En cuanto a los costos, los precios de las armas van de los 1700 pesos hasta los 4000 pesos dependiendo del calibre y las precisiones que el cliente requiera, siendo el costo de las balas un punto al cual se presta especial atención, según indicaron.
Las pistolas calibre 22 son las más buscadas, generalmente por su tamaño y por ser las más económicas en el mercado, siendo 20 pesos el costo de una caja de 50 balas.
Mujeres
Si bien a nivel local no se cuentan con cifras exactas respecto de si en Formosa se compran o no más armas -por lo general las armerías remiten directamente la documentación al RENAR-, un dato que llama la atención a las autoridades locales tiene que ver más con el número cada vez mayor de mujeres que inician los trámites para obtener la credencial de legítimo usuario.
Al respecto, desde el REPAR, el oficial principal Francisco Miguel Caballero sostuvo que "lo que por ahí más nos llama la atención es cuando vienen mujeres que por lo general no son muy adeptas a las armas, pero en los últimos años hemos visto un incremento en su número. Antes, por año, por ejemplo, tramitábamos un total de cinco credenciales femeninas y desde hace algún tiempo ese número llega a 20 aproximadamente" siendo la "seguridad", el motivo esgrimido por la mayoría de las consultadas según dijo.
Si bien las autoridades no tienen la obligación de indagar las razones que llevan a una persona a adquirir un arma, la práctica de tiro y la caza deportiva, también motivan la compra de armas a nivel local.
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