El sindicato de empleados legislativos (ANEL) cerró una calle pública de acceso a la ribera. Dijo haber comprado “una isla” en 2010 para un centro recreativo. El municipio tenía pensado hacer un balneario.
Desde hace unos años, esto ya no sucede en Centenario. En algunos casos por el accionar de los mismos chacareros (que cierran el acceso a las costas) y en otros por inexplicables transacciones de tierras, en sectores que están cercanos a la línea de ribera.
Un caso particular es lo que sucede desde hace unos meses en la calle 8 al fondo en esta localidad, donde la Asociación Neuquina de Empleados Legislativos (ANEL) cerró el ingreso a la ribera, en un lugar frecuentado por bañistas y vecinos.
Desde la entidad explicaron que adquirieron la propiedad a un antiguo chacarero que tenía en posición un islote. No obstante, desde el municipio aseguraron que existe una notificación para dejar libre la costa en ese sector.
La costa está ubicada a unos 1.500 metros hacia el Este por la Ruta Provincial 7, a la altura de la calle 8. Al final de la calle de tierra, la entidad construyó un portón de ladrillos donde colocó la siguiente leyenda: “Centro Recreativo y Futuro Barrio Legislativo”.
La leyenda llama la atención, ya que desde la aprobación de la nueva ordenanza de zonificación del sector rural y urbano (con la incorporación de 400 hectáreas al paño urbano) no es posible realizar proyectos para viviendas en esa zona.
El presidente de ANEL, Juan Benítez, explicó a La Mañana de Neuquén, consultado por este tema, que efectivamente la entidad compró en 2010 un islote de 18 hectáreas que pertenecían a una tradicional familia de productores de esta localidad. Sin embargo, no ofreció mayores datos sobre la operación.
“Tenemos un salón de fiestas de los afiliados y en un futuro tenemos pensado lotear el lugar. Pusimos un cartel y cerramos porque estábamos cansado que nos roben”, dijo Benítez, quien explicó que para proceder a la subdivisión de las tierras cercanas a la ribera necesitará la autorización del municipio de Centenario.
El islote en cuestión no es el único que está en conflicto con la comuna local y que pretende ser desarrollado. A pocos metros del predio adquirido por ANEL, se ubica el camping “Los Alazanes”, también en una zona que desde hace varios años se desarrolló de manera informal, y que hoy busca una legalización definitiva por parte de la comuna.
Intimación
Desde el municipio se explicó que la entidad ya fue intimada a retirar en una oportunidad el muro que corta la calle 8, debido a que está prohibido cortar la circulación en una calle pública, además del debate de los accesos al río.
“En esa zona estaba proyectado intervenir el espacio para hacer un nuevo balneario municipal”, dijeron desde el municipio.
Lo cierto es que quien quiera hoy acceder al río por esa calle no puede hacerlo como hace unos meses. Llegará el verano y seguramente habrá algún conflicto con los bañistas, quienes históricamente se han apropiado del lugar.
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