Cada vez hay más demanda de pasajeros, pero las frecuencias son insuficientes

La falta de frecuencias es una de las principales dificultades que afrontan los usuarios del transporte urbano de pasajeros, que une las localidades de Posadas, Garupá y Candelaria.
La creciente demanda del servicio y la falta de inversión por parte de los empresarios del sector, hace que las unidades estén “abarrotadas”, por lo que los pasajeros viajan hacinados. Una realidad que afronta toda aquella persona que a diario utiliza el colectivo como medio de transporte. Las quejas en este sentido son recurrentes, la demora, la falta de seguridad, las condiciones de viaje. Sin embargo, pareciera ser que el usuario no importa. “Hace cuarenta minutos que estoy esperando el colectivo, cada vez hay que aguardar más tiempo”, se quejó Marcelo Troche, quien consideró necesario un “mayor control a las empresas para que brinden un buen servicio”. Por su parte, Isabel Peralta, al opinar respecto del posible incremento en el precio del boleto, indicó: “si llega a aumentar me veré obligada a reducir gastos en el hogar para costear el valor del pasaje”. Ariel Balbuena, en tanto, afirmó: “esto es un caos, los usuarios tenemos que tolerar esta situación porque no contamos con otro medio de transporte”.

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