La directora del servicio de tocoginecología del Hospital “Abraham Piñeyro”, María Isabel Somma, afirmó que crecen los diagnósticos de “pacientes de edades extremas”, en alusión a niñas de 12 y 13 años.
La jefa del área de tocoginecología de ese establecimiento sanitario, María Isabel Somma, aseguró que “hemos tenido pacientes de edades extremas”, en referencia a mujeres de apenas 12 y 13 años de edad que ya se encuentran concibiendo un bebé.
La especialista se mostró preocupada por la tendencia alcista que muestra ese flagelo y agregó que el cuadro se complejiza aún más en la adolescencia precoz, que abarca a jóvenes de 14 y 15 años. “En la última semana, recibimos a seis chicas de esa franja etárea”, precisó.
Somma dijo que “en la provincia de Buenos Aires el embarazo adolescente (tomando la adolescencia hasta los 19 años) representa un 25 por ciento de la totalidad de los nacimientos que se producen. En Junín, a pesar de que no contamos con estadísticas, estimamos que estamos en el mismo índice, pero lo que sí es palpable es el incremento de casos que tienen como protagonistas a niñas de 12 y 13 años y a chicas de 14 y 15”.
La médica halló las causas de este problema en la condición social de las involucradas. “Influye mucho la desinformación, y a medida que vamos descendiendo de estrato social, esa flaqueza se torna mucho más nítida”, señaló, para luego agregar que casi todas las futuras madres precoces llegan al hospital “cuando el embarazo está planteado”. Esto quiere decir que, por ignorancia o desinterés, las jóvenes evaden el trato con el ginecólogo antes de que el destino las encuentre comprometidas con la gestación de un hijo.
Una tendencia que se adapta a la ciudad
A diario nacen en el país ocho bebés cuyas mamás todavía están en edad de seguir acunando muñecas. Todas tienen menos de 15 años, y muchas de ellas ni siquiera terminaron el colegio primario y ya tuvieron que aprender a parir.
La doctora Somma explicó que en la ciudad no se da una situación de ese tipo todos los días, pero sí reconoció que la frecuencia con la que aparece una menor embarazada es cada vez más estrecha en el tiempo.
Los datos del Ministerio de Salud de la Nación indican que en tres años aumentaron 9,7 por ciento los casos de nenas que, con menos de 15 años, se convirtieron en madres. Lo que en los últimos dos meses ocurrió en Corrientes, Entre Ríos o Mar del Plata, es apenas el costado visible de algo mucho más profundo y silencioso. Sólo en 2010, de acuerdo con los últimos datos disponibles, 3.117 chicas dieron a luz. Son 276 casos más que en 2007, cuando los bebés nacidos de madres niñas fueron 2.841.
Si bien hubo más casos desde 2007, también es cierto que en una proporción similar aumentaron el resto de los nacimientos. De todos modos, cuatro de cada mil bebés que nacen en Argentina corresponden a adolescentes precoces.
Más allá de los números, estos embarazos muestran la realidad de una infancia hecha añicos.
En sintonía con esa percepción, María Isabel Somma dijo que en Junín “se hace un trabajo muy fuerte con profesionales (psicopedagogos, asistentes sociales, psicólogos, entre otros), pero, aunque sea chocante decirlo, a medida que nos introducimos en sectores sociales más bajos, la probabilidad de que niñas y adolescentes precoces queden embarazadas es mucho mayor. La falta de educación sexual y la desinformación juegan un rol crucial”.
Consultorio preconcepcional
Mañana empezará a funcionar un consultorio preconcepcional en el Hospital Interzonal “Abraham Piñeyro”, según anticipó la directora del servicio de tocoginecología.
María Isabel Somma destacó que la apertura de la nueva sala surgió a propósito de la necesidad de que exista un espacio destinado a todas las mujeres que tienen dudas sobre el proceso de embarazo, sobre todo para las chicas de entre 13 y 16 años.
“El servicio incluye la consulta prenatal de aquellas mujeres que están a punto de parir. Lo ideal es que la embarazada llegue a concebir en un estado metabólico óptimo”, señaló.
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