Los continuos incrementos en los precios provocaron una baja considerable en el consumo. No es para más si se tiene en cuenta que en las últimas semanas los valores duplicaron a los del año pasado. De a poco la gente se las amaña para evitar comprar el producto que ya se volvió un lujo. Tal como lo adelantó días atrás EL LIBERTADOR, en caso de optar por su adquisición, el vecino se inclina por los cortes que antes eran destinados para las mascotas.
Ante este contexto, con un incremento progresivo evidenciado en las góndolas durante las últimas semanas, los precios de las carnes duplicaron a los que se podían observar en la misma época del año pasado. Y para colmo, los comerciantes aseguraron que están latentes futuros aumentos en los valores por kilogramo.
ESPECULACIÓN
"No se incrementa el precio porque la demanda cayó", reveló ayer un carnicero ante la consulta de Radio Dos, dejando en claro que existe mucho de especulación dentro del mercado. Esto quedó en evidencia con el último corrimiento de valores aplicado, como siempre, en una fecha de celebración. "En esta semana los precios se están manteniendo, pero después del Día de la Madre volvió a subir la carne", aseguró un vendedor a Continental.
Desde los comercios aseguraron que las subas sólo treparon entre los 30 y 50 puntos porcentuales en los últimos meses; sin embargo, el incremento superaría ampliamente la cifra sostenida por los vendedores.
Entre las excusas puestas a consideración, se encuentra el desabastecimiento. Según expresaron, se debe tener en cuenta que las carnicerías de Corrientes deben adquirir carnes de Santa Fe y Entre Ríos, cuestión que encarece el producto una vez presentado para la venta. Es que en Corrientes sólo funciona un frigorífico, el cual funciona a medias, lo que provoca mirar otros rumbos.
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