Los manifestantes llegaron a las 19 y continuaron reclamando por casi dos horas
Unas 500 personas se dieron cita en la noche de ayer en la plaza San Martín y llevaron adelante un fuerte cacerolazo de protesta, en el que se pidió por mayor seguridad y se criticó al gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. Los manifestantes llegaron a las 19 y continuaron reclamando por casi dos horas. Hubo carteles que rezaban la leyenda "conurbano bonaerense, campo minado", "pensamos distinto y también somos argentinos" y "nosotros también somos todos y todas". Varios automovilistas acompañaron también la protesta con bocinazos. “No nos escudamos bajo ninguna bandera política, pretendemos que se nos escuché a todos”, sostuvo uno de los presentes. En tanto, también estuvieron los vecinos autoconvocados que adhirieron al pedido de seguridad, como así también los familiares de Matías Blanco, quienes coloraron una gran bandera en las rejas de la Catedral. La gran mayoría de los presentes se autoconvocó a través de las redes sociales, en grupos de Facebook y Twitter. Incluso un grupo de manifestantes se dirigió más temprano a Plaza de Mayo y a las avenidas Callao y Santa Fe, en Capital Federal.

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