Cabinas telefónicas subsisten pese al crecimiento del celular

Si bien cada vez quedan menos locutorios en funcionamiento, varios maxikioscos ofrecen ese servicio con cierta aceptación. “El minuto cuesta 65 centavos para comunicaciones locales y un peso a los de larga distancia”, señalaron desde esos comercios.
El uso de celulares tuvo en los últimos años un insoslayable crecimiento que dejó casi obsoleto al teléfono “fijo”. Días atrás, este medio dio cuenta del deterioro de los teléfonos públicos, al punto tal que en el centro de la ciudad había -hasta no hace mucho tiempo-25 cabinas y hoy sólo quedan en pie 10, de las cuales muy pocas se hallan en funcionamiento.

Siguiendo con esa tesitura, época recorrió ciertos maxikioscos y locutorios, para saber como funciona el servicio de cabinas telefónicas, que hace una década tuvieron sus días de esplendor y hoy quedaron un tanto relegados, a pesar de que no perdieron utilidad.

“Estamos trabajando bien, porque se puede llamar directo a celulares. El minuto cuesta 65 centavos para comunicaciones locales y un peso a los de larga distancia, lo cual es más barato que hablar de celular a celular”, indicó Laura desde un telecentro ubicado en Gobernador Ruíz al 2400.

La mencionada agregó que “la gente grande es la que más lo usa, también los estudiantes, todavía tiene su utilidad por eso hay mucha gente que los emplea como una opción económica, distinto es lo que ocurrió con los teléfonos públicos, que prácticamente desaparecieron”.

En tanto, desde un maxiosco ubicado en Catamarca al 700, Claudia una de las personas que atiende ese comerció señaló que “por nuestra ubicación tenemos muchos clientes del Sanatorio Norte, el único problema que tenemos es la falta de monedas, porque a veces hay llamadas locales que cuestan sólo 25 centavos. Hay muchos clientes que piden cabinas, es algo que no perdió aceptación más allá de la proliferación del uso de celulares”.

En ese contexto, desde un comercio de calle San Juan al 600 que incluye locutorio (tiene tres cabinas), Alfonso enfatizó que “el uso no es el de otros tiempos, pero no podemos quejarnos, es una alternativa que muchas personas eligen, porque sirve en casos de urgencia u ocasionales. Siempre tienen su actividad, pero se usa más que nada para llamar a celulares, pues la señal es de telefonía móvil”.

Por otra parte, agregó que “siempre advertimos a los clientes que llamar a teléfonos fijos cuesta lo mismo que si lo hacen de un celular, se adaptó de esa manera para actualizar el servicio, pues se puede comunicar con móviles que tengan o no crédito”.

Vale mencionar que los orígenes de los locutorios se remontan a los últimos años de la década del 90. Con el paso de los años, casi la mitad de esos negocios de comunicación fueron bajando sus persianas y los que hoy subsisten tuvieron que pasarse a señal de celulares para poder continuar en actividad.

Habrá que ver cuánta vida útil le queda a ese servicio, si sigue pegado a la telefonía móvil o si sus cabinas se convierten en material de museo como ya ocurre con los teléfonos públicos.

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