Sin caballos de fuerza

Sin caballos de fuerza
Los propietarios de carros de tracción a sangre se movilizaron este lunes por el centro de Mar del Plata y tras una reunión con Mónica Felices, defensora del Pueblo, dejaron claro no querer cambiar su herramienta laboral actual por los vehículos de dos ruedas
Conocida la información acerca de la emisión de una recomendación por parte de la Defensoría del Pueblo para que quienes tengan un carro con caballos puedan reemplazarlo por una de las motocicletas secuestradas por Tránsito, los cartoneros se manifestaron durante este lunes a la mañana frente a la sede de la dependencia.

Según dijeron, los animales además de ser elementos de trabajo, también “son mascotas”. Además, criticaron la falta de participación en la elaboración del proyecto.

Una decena de trabajadores que poseen vehículos de tracción a sangre se concentró en la sede de la Defensoría del Pueblo con el objetivo de dejar en claro su postura respecto a la iniciativa presentada por Mónica Felices. Así, los presentes aseguraron no querer cambiar sus caballos por las motos secuestradas, no solo porque los animales tienen un valor afectivo, sino, porque temen que los dueños de los vehículos abandonados puedan intentar recuperar sus unidades, una vez que sean cedidas a los cartoneros.

“No estamos de acuerdo con lo que dice esta señora, porque no se explicó que el caballo es nuestra mascota también, no lo podemos tirar al campo para equinoterapia así como si nada”, consideró una de las mujeres quien hace años tiene a su animal. En ese sentido, la trabajadora también se mostró preocupada por la utilización de motocicletas que fueron secuestradas y que seguramente tienen problemas legales. “Nadie nos garantiza que cuando el dueño nos encuentre no lastime a los muchachos que trabajan”, afirmó.

Consultada acerca de cuál sería una propuesta viable para ellos, la mujer sostuvo: “No queremos las motos, queremos un proyecto de algo que sea más factible, pero consensuado por la Municipalidad y no por la Defensoría. Nosotros no fuimos consultados, creemos que fue un atropello”.

En esa misma línea, otro de los trabajadores se mostró notablemente enojado por los dichos de Felices respecto a la falta de cuidado de los equinos. “Esta mujer ha marcado que hay caballos tirados en la calle, pero hay que fijarse bien, porque si ve un caballo maltratado lo secuestra y listo, no se puede generalizar”, comenzó, al tiempo que remarcó que ellos cuidan mucho a sus animales y ejemplificó: “Yo laburo cuatro horas a la mañana y cuando llego a mi casa lo primero que hago es lavarlo, le doy avena y lo pongo a comer pasto. Y recién lo agarro al otro día a las 9 de la mañana, así que no pueden decirnos nada”.

A principios de la semana pasada la defensora del Pueblo adjunta, Mónica Felices emitió una recomendación a través de la que le solicita al Municipio de General Pueyrredon que “implemente acciones para que se dé cumplimiento a las leyes vigentes” y así terminar con la tracción a sangre en la ciudad. En ese sentido, propuso que quienes tengan un carro puedan reemplazarlo por una de las tantas motocicletas abandonadas que fueron secuestradas por la Dirección de Tránsito y que se encuentran en la playa ubicada en Luro y España.

Según argumentó Felices, la solicitud hacia el Departamento Ejecutivo está orientada al estudio de una herramienta legal, “a fin de brindar a todos los tenedores de vehículos de tracción a sangre, la posibilidad de entregar su animal, para reemplazarlo por una moto”.

Asimismo, pidió que, de ser viable, “se proceda a realizar un listado de todos los trabajadores que dependen de la recolección de material para reciclar, que habitualmente lo hacen en su mayoría en la zona céntrica de la ciudad y también sean incluidos los que carecen de algún tipo de tracción”.

Cabe recodar que actualmente rige la ley nacional N° 14.346 de Protección Animal que indica que "será reprimido con prisión de 15 días a un año, el que infligiere malos tratos o hiciere víctima de actos de crueldad a los animales", al tiempo que detalla que "son considerados actos de maltrato: no alimentar en cantidad y calidad suficiente a los animales domésticos o cautivos; azuzarlos para el trabajo mediante instrumentos que no siendo de simple estímulo les provoquen innecesarios castigos o sensaciones dolorosas; hacerlos trabajar en jornadas excesivas sin proporcionarles descanso adecuado, según las estaciones climáticas; emplearlos en el trabajo cuando no se hallen en estado físico adecuado; estimularlos con drogas sin perseguir fines terapéuticos; y emplear animales en el tiro de vehículos que excedan notoriamente sus fuerzas”.

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