El ex gobernador había sido internado el martes último en un sanatorio privado de la Capital tucumana, tras sufrir una recaída debido a la afección coronaria que padece.
El ex gobernador Antonio Domingo Bussi fue dado de alta ayer, por lo cual fue trasladado desde la clínica privada en la que se encontraba internado desde el martes último hasta el country de Yerba Buena donde cumple detención domiciliaria.
Los profesionales del Sistema Provincial de Salud (Siprosa), a quienes el Tribunal Oral en lo Criminal Federal les habían encomendado que controlaran diariamente el estado de salud de Bussi, confirmaron que "estaban dadas las condiciones para que se dispusiera el alta médica".
El martes, los integrantes del Tribunal Oral, Carlos Jiménez Montilla, Gabriel Casas y Josefina Curi, habían decidido que el segundo juicio oral por violaciones a los derechos humanos en Tucumán continuará sin la presencia del general Bussi.
El general retirado del Ejército, por razones de salud (padece problemas cardíacos), fue apartado de la causa para que pudiera seguir adelante el desarrollo de las audiencias de debate oral que, en dos ocasiones, ya habían sido suspendidas.
La decisión fue adoptada por los miembros del Tribunal Oral tras haber escuchado el informe de Cristian Rando, integrante del Cuerpo de Médicos Forenses de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, sobre la salud de Bussi, de 84 años de edad.
Como desde febrero las audiencias del debate oral debieron ser suspendidas en dos ocasiones debido a los problemas cardíacos que padece Bussi, los miembros del tribunal, para evitar nuevas dilaciones en el desarrollo del juicio, optaron que siguiera adelante contra los otros imputados.
Cómo sigue el juicio
Como consecuencia, las audiencias ahora proseguirán contra Luciano Benjamín Menéndez (ex titular del III Cuerpo de Ejército), los hermanos Luis y Carlos de Cándido, Roberto "El Tuerto" Albornoz y Alberto Cattáneo, quien seguirá compareciendo por medio del sistema de teleconferencia -también por razones de salud- desde la residencia en la que cumple prisión domiciliaria.
Debido a que Bussi no tendrá oportunidad de defenderse, la sentencia que se dicte en la causa no lo afectará y la continuación del juicio en su contra -sólo en relación con él- ha quedado postergada hasta que las razones que ahora lo impidan desaparezcan, según establece el Código Procesal Penal de la Nación.
El domingo, el ex mandatario tucumano debió ser internado nuevamente en una clínica privada, como consecuencia de una descompensación de su cuadro clínico (presentaba líquido en los pulmones y un agravamiento general de su capacidad de respuesta coronaria).
El martes 16 del corriente, las audiencias del segundo juicio oral por violaciones a los derechos humanos había sido postergadas, por segunda vez -en esa ocasión, hasta ayer-, como consecuencia de los problemas cardíacos que padece.
Anteriormente, el 2 del corriente, el tribunal ya había ordenado la suspensión de las audiencias del juicio debido a los problemas de salud que entonces presentaban Bussi y el ex jefe de la Policía de la Provincia, Albino Mario Zimmermann (76 años), que finalmente falleció dos días después.
En este segundo juicio oral, que se encuentra en la fase de la declaración de los testigos ofrecidos por las partes, se trata de esclarecer el destino corrido por 22 personas en el centro clandestino de detención que funcionó en la ex Jefatura de Policía de la Provincia durante la última dictadura militar.
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