La UE buscará una nueva relación bilateral con Cuba

Bruselas mantiene su "posición común", pero Ashton abrirá contactos con el régimen

LUXEMBURGO.- Con el impulso de España, la Unión Europea decidió ayer buscar nuevas vías de entendimiento con Cuba, aunque mantendrá la denominada "posición común", que subordina las relaciones con el régimen castrista a avances democráticos en la isla.

La jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, será la encargada de abrir contactos exploratorios con el gobierno cubano para buscar la forma de "progresar" en las relaciones bilaterales.

La decisión de los ministros de Exteriores de los Veintisiete se produce después de que Bruselas constató señales de apertura en La Habana, tras el proceso de excarcelación de disidentes iniciado en julio y la aprobación de algunas reformas económicas.

El cambio de actitud de la Unión Europea se debe, en gran parte, a la insistencia del gobierno español (verdadero árbitro en las relaciones entre Bruselas y La Habana).

La nueva canciller española, Trinidad Jiménez, que sustituyó hace unos días al veterano Miguel Angel Moratinos, defendió ayer con vehemencia las tesis de su predecesor, artífice de una política de diálogo con el régimen de Raúl Castro.

"Hemos dado un paso fundamental para avanzar hacia un marco bilateral de relaciones entre la UE y Cuba", declaró Jiménez, para quien la "posición común" quedó "superada" con la decisión comunitaria de establecer contactos políticos con La Habana para explorar un nuevo marco de relaciones.

Tras escuchar los pronunciamientos de los representantes de Alemania, Suecia, Polonia y República Checa, contrarios a una estrategia de mano tendida, Ashton decidió seguir las indicaciones de España y sus aliados y emprender un acercamiento con La Habana. La alta representante para la Política Exterior se reunirá con autoridades cubanas, aunque no viajará a la isla. A mediados de diciembre, Ashton elevará sus conclusiones al Consejo de Ministros comunitario.

La "posición común", que exige a Cuba avances en derechos humanos, fue instaurada en 1996 por el entonces presidente del gobierno español José María Aznar como un instrumento de presión política y comercial hacia Cuba. En 2003, tras la detención masiva de disidentes, Bruselas aprobó una serie de sanciones contra la isla, que fueron suprimidas en 2005, con la llegada de José Luis Rodríguez Zapatero al gobierno de España.

Para modificar esa "posición común" es preciso un voto unánime en el seno de la UE. Debido a los reparos de varios países, como Alemania o República Checa, los Veintisiete decidieron en junio mantener un año más esa estrategia.

Proceso de diálogo

Tras un inédito diálogo entablado con la Iglesia Católica y apoyado por España, el régimen cubano inició en julio un proceso de liberación de 52 presos políticos encarcelados desde 2003. Hasta la fecha, ya han sido liberados 42 prisioneros y se espera que el resto quede en libertad antes del próximo 7 de noviembre.

La disidencia cubana se ha mostrado muy escéptica con ese proceso y no vería con buenos ojos un acercamiento de la UE al régimen. Para las Damas de Blanco, esposas de los presos políticos, el gobierno cubano "no ha hecho suficientes cambios" para que la UE modifique la "posición común". Por su parte, el opositor Guillermo Fariñas, premio Sakharov 2010, aseguró que el régimen está utilizando a los presos políticos como "moneda de cambio" para mejorar su imagen ante la comunidad internacional.

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