Se realizó la segunda jornada sobre Maltrato Infantil en el Municipio. Julia Zafra intentó concientizar acerca del trabajo inter institucional. “No es fácil, no estamos acostumbrados”, reconoció a la vez que invita a trabajar, aún desde la confrontación.
La licenciada Julia Zafra fue la capacitadora que interactuó con las concurrentes a la misma. La docente está a cargo de las jornadas de capacitación que impulsa la Secretaría de Niñez y Adolescencia, cuyo Secretario es Pablo Navarro.
Zafra define que el “programa ya tiene seis años, está dirigido a todos los efectores del sistema de protección y promoción de derechos de la provincia. De manera que hace unos cuantos años que venimos recorriendo una provincia que está muy grande, abarcando todos los distritos”.
Para las actividades se convocan a “todos los efectores, de educación, salud, justicia, comisarías… son los que en uno u otro caso intervienen en el sistema de protección y promoción”. Durante las jornadas se buscan concientizar y formar a los participantes para los “abordajes de problemáticas de violencia familiar y maltrato infantil desde el sistema de protección y promoción de derechos”, donde “el tema se desarrolla o aborda, desde la mirada de la complejidad que implica intervenir en esos casos desde el sistema de protección e intervención”.
Para la capacitadora existe una palabra mágica: el sistema. “Yo insisto”, dijo, “lo hemos desarrollado bastante en el primer encuentro. Se trata de un nuevo paradigma que de alguna manera ha traído a la provincia la ley 13.298, tiene como esencia la intervención sobre el niño como sujeto de derecho, pero con la corresponsabilidad y la interinstitucionalidad, que es una de las cuestiones más complejas a construir. El nuevo paradigma no sólo incluye al niño como sujeto de derecho, reemplazando la vieja figura del Juez de Menores, que constituía la Ley de Patronato, sino también que implica que las decisiones sobre los derechos de esos niños no las toma una figura única como es el Juez de Menores, sino que es una consecuencia del trabajo interinstitucional. Eso es lo que estamos construyendo, más allá de lo que declara la ley”.
Intelectualmente, los considerandos y deseos que emanan desde la legislación suelen ser brillantes. En la práctica empiezan las las dificultades para armonizar, sobre todo cuando hay escasos recursos o son insuficientes. Al momento de pensar en el trabajo concreto, Zafra expuso que “esa es la idea de estos encuentros. Que los efectores se encuentren en un lugar común, cosa que es bastante difícil a la luz del laburo cotidiano, que hace que la gente esté desbordada, atrapada en la resolución de los problemas diarios, y que haya pocas posibilidades de lugares de encuentro, donde se pueda realmente plantear cómo abordar un caso, cómo construir una relación interinstitucional, que es lo que se pone en juego al abordar el problema”. Así, manifestó, “además de los contenidos que las jornadas traen respecto a la violencia, la idea u objetivo secundario es éste, que haya un espacio de encuentro entre todos, donde puedan plantear cuáles son las dificultades que tienen al momento de abordar un caso, y que ellos puedan ser escuchados por los otros. Construir una relación lleva mucho tiempo, no se construye con el hecho de estar declarada en una ley”.
Es el pensamiento y el accionar colaborativo clave en proyectos de esa naturaleza. “Ese es el tema”, aseveró. “Un sistema tiene que construir una relación colaborativa, aunque sea confrontativa, porque la confrontación es buena, enriquece, permite escuchar las ideas y conocer las miradas del otro. Pero para eso hay que tener un acuerdo previo de relación colaborativa. Dos miradas distintas no significan que se excluyan, sino que por el contrario, se enriquecen. Esa idea que ve la mirada del otro, su propuesta, su opinión y su aporte para la solución al problema, sea distinta a la mía, lleva mucho tiempo el incorporar que, aunque sea distinta, me enriquece y me aporta, y no es un enemigo a vencer. Lleva mucho tiempo y nos cuesta bastante porque no lo tenemos incorporado como práctica”.
Sobre los abordajes y prácticas lentamente se avanza. La temática recién está entrando en el proceso de concientización de comunidad, como parte de una sociedad. La docente manifestó que éstas cuestiones “no es sólo un tema de un funcionario o profesional de una institución. Aún nos falta entender que es el tema de toda una comunidad, y que cada uno desde una comunidad, y que cada uno debe tomar conciencia sobre el compromiso y la responsabilidad que tenemos. Aún a la comunidad le falta bastante para llegar a eso. Hoy comúnmente vemos que, en una escuela por ejemplo, los padres le atribuyen toda la responsabilidad en la solución, y la escuela trata que los padres asuman su cuota de responsabilidad y la búsqueda de la solución. Cuando la escuela y los padres recuperen la relación colaborativa en la formación y educación de un niño, habremos dado un paso grande”.
Con kilómetros recorridos, y muchas horas de capacitación, Zafra abordó la última cuestión, la comparación entre comunidades del interior y los grandes centros urbanos. La mirada es esperanzadora, en cuanto “a los problemas estamos iguales, tenemos los mismos. Respecto a las soluciones en el interior estamos mejor. Aún está preservada la red social de contención de sus jóvenes y niños, no está bárbara, porque está muy deteriorada, pero está más conservada. Acá si un chico sale a la noche, se emborracha y hace lío, siempre hay alguien que lo conoce y llama a alguien, y ahí se pone en funcionamiento la red social”.
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