Los reiterados cortes de energía y la oposición de vecinos al funcionamiento de una cuestionada planta construida por Epec, fueron motivo ayer de una reunión de concejales de varias ciudades y una futura convocatoria con legisladores provinciales.
Del encuentro participaron representantes de las localidades de Tanti, Cabalango, Estancia Vieja, Icho Cruz, San Antonio y Villa Carlos Paz, quienes debatieron las perspectivas respecto de la situación generada con la nueva planta transformadora de Epec. La problemática se genera en torno a la firme oposición que ejercen los vecinos de Sol y Río y organizaciones ambientalistas a su funcionamiento, ante el temor que las irradiaciones electromagnéticas puedan causar en la salud.
"Nos reunimos representantes de las ciudades y comunas de los alrededores y nos comprometimos para tener un próximo encuentro el viernes 29 en Tanti con las localidades que no pudieron asistir hoy", precisó la concejala de la UCR en Villa Carlos Paz, Mirta Rossi, al finalizar la reunión.
Para ese día serán convocados también los legisladores Marcos Sestopal (Unión por Córdoba), en representación del departamento Punilla, y el radical y ex intendente carlospacense Carlos Felpeto.
"La problemática es grave en la medida que no se solucione, porque los cortes generan muchas complicaciones a los vecinos. Habrá que proveer un refuerzo de energía pero siempre y cuando sea en la forma adecuada y nos den la garantía de que la planta no va a afectar la salud de los habitantes. Nosotros queremos que funcione, pero con los estudios correspondientes y como debe ser", indicó Rossi.
Preocupación de vecinos
Desde que comenzaron las tareas de la Empresa Provincial de Energía Eléctrica de Córdoba (Epec) en los terrenos lindantes al Parque Protegido Recreativo de Sol y Río para la construcción de la planta subdistribuidora, los vecinos de la zona expresaron su oposición al lugar elegido para su instalación.
En ningún momento se mostraron en contra de la necesidad de reforzar el sistema energético del sur de Punilla, pero sí cuestionaron la ubicación de la planta y la supuesta ilegalidad en torno a su autorización.
La preocupación por las consecuencias en la salud que causarían los campos electromagnéticos emanados por dicha planta generaron desde una huelga de hambre en 2010 hasta la participación de carlospacenses en una Red Nacional de Barrios Irradiados, surgida de una audiencia pública en la Cámara de Diputados de la Nación semanas atrás, para debatir las consecuencias de los campos electromagnéticos en la salud. La solicitud fue en todo momento el traslado de la planta a zonas suburbanas, lejos de las viviendas.
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