Buscan sancionar una ley que ampare el tratamiento de obesos en La Rioja

Por ello, la legisladora Judit Díaz Bazán elaboró un proyecto de ley con el cual se busca que la obra social del Estado cubra el tratamiento de la enfermedad y considere prestadores de salud a nutricionistas y psicólogos, ya que hoy los costos de consultas y tratamientos con estos especialistas no son cubiertos por APOS.
La situación de la obesidad en La Rioja es una preocupación que la diputada radical Judit Díaz Bazán comenzó a abordar desde su rol como legisladora y por este motivo presentó un proyecto de ley de Trastornos Nutricionales que ya tomó estado parlamentario. Las faltas de coberturas de las obras sociales para tratar la enfermedad, de un centro de tratamiento para obesos extremos y la gran dificultad de que los nutricionistas y psicólogos sean considerados como prestadores de salud en la obra social provincial, complican las posibilidades de tratar esta enfermedad que crece año a año y en todos los sectores sociales.

El proyecto de Díaz Bazán que tomó estado parlamentario este mes, propone entre otras cosas que la provincia cree el Programa Provincial de Prevención y control de los trastornos alimentarios y se adhiera a la ley nacional que obliga a incluir a la obesidad dentro de lo que se denomina Prestación Médica Obligatoria (PMO).

La diputada dio a conocer dos encuestas nacionales sobre los índices de sobrepeso , anemia, y trastornos de grasas elevadas en sangre en la población de La Rioja, mientras y sobre la relación entre obesidad y falta de actividad física.

Una de ellas es la encuesta de Nutrición y Salud que depende del Ministerio de Salud de La Nación del periodo 2004-2005, señala que el índice de población indigente en la región NOA fue de 2.4 y en la Provincia de La Rioja de 6.2; en población pobres-no indigentes de 7.6 en la región y de 5.4 en nuestra provincia; y por último en la población no pobre es de 7.6 en la región y de 9.1 en la Provincia. Es decir que la obesidad afecta a todos los niveles socioeconómicos.

Estos datos fueron conversados y constatados por Díaz Bazán en una reunión mantenida recientemente con la presidenta del colegio de nutricionistas de La Rioja, María Teresa Sueldo, a fin de conocer con mayor detalle la problemática local.

Otro elemento que se suma a este análisis de la situación de la obesidad en La Rioja tiene que ver con la encuesta realizada por el Proyecto de Investigación de la Niñez y la Obesidad realizado por un profesional de Buenos Aires y que dio a conocer la Fundación Barceló, la cual señala la estrecha relación entre la falta de actividad física y la obesidad. En este sentido, el estudio realizado en el 2001 evaluó un total de 1743 niños y niñas de 6 a 14 años en Buenos Aires, Corrientes, San Luis y La Rioja. Los resultados arrojaron un 13 por ciento de prevalencia de la obesidad y un 75,9 por ciento para el sedentarismo.

Además, Díaz Bazán tomó contacto con más de 20 personas trabajadoras de la salud con grave deterioro por obesidad morbida, uno de ello con requerimiento urgente de cirugía para balón gástrico por problemas cardiacos y también se reunión con un grupo de salud que vienen intentando instalar un centro de tratamiento para obesos extremos que todavía no se pudo concretar y que la legisladora intentará canalizar a través de financiamiento externo.

En tren de conocer con mayor profundidad todo lo que sucede vinculado a la obesidad, la Legisladora entrevistó a tres personas obesas internadas en el Hospital Vera Barros cuyo tratamiento se limita a dieta y ejercicios para la disminución del sobrepeso. "Creo que para esto no es necesario que estén internadas durante tanto tiempo, el cambio de hábito debe darse en el entorno de la persona, que va redundar en beneficios para toda la vida. Tenemos que utilizar con más criterio los pocos recursos con los que cuenta el Estado y trabajar por conseguir más respuestas", expresó Díaz Bazán.

También señaló las limitaciones que presenta APOS, cuyo administrador "reconoce que la mayor erogación de gastos en medicamentos para tratar la obesidad son antihipertensivos, e hipocolesterolémicos. e hipoglucemienates (antidiabéticos) y esto no tiene que ver necesariamente con trastornos nutricionales. Además, los nutricionistas no son reconocidos como prestadores de la salud por APOS a pesar de las insistencias por parte del Colegio de Nutricionistas ni tampoco los psicólogos, a pesar de tratarse de dos especialidades fundamentales para la recuperación del paciente.

Actualmente el Ministerio de Salud tampoco dispone de datos estadísticos sobre desnutrición, obesidad, malnutricion, bulimia y anorexia, por lo que se trata de un problema desconocido en magnitud y en distribución en la provincia.

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