La iniciativa para reformular la avenida está siendo analizada en el ministerio provincial de Infraestructura. Por ahora, se avanza en el trámite para la colocación de semáforos en dos esquinas consideradas peligrosas.
El subsecretario municipal de Obras y Servicios Públicos, Rubén Lascano, confirmó ayer que la idea definitiva le fue entregada al ministro Alejandro Arlía en su última visita a la ciudad y que ahora el funcionario platense analiza la manera de financiar los trabajos.
"Es una obra que requiere de una inversión millonaria, que el municipio no puede afrontar, cuando en el resto de los barrios hay muchas calles de tierra. Por ello es necesario contar con recursos que vengan desde Provincia o Nación", explicó Lascano.
De todas maneras, la Municipalidad está tramitando la colocación de dos semáforos en las intersecciones de dicha arteria con las calles Luis Agote y Bullrich, cuestión acordada con pobladores del sector, luego de varias reuniones organizadas para que los vecinos aporten su punto de vista sobre el tema.
Las principales preocupaciones que la comuna evidenció para modificar la traza de 14 de Julio son el gran caudal de vehículos que circulan por la avenida, el exceso de velocidad, problemas de estacionamiento en algunos sectores comerciales a la altura del 3800, y el crecimiento poblacional que existe en el sector, lo cual genera que dicha ruta se encuentre colapsada en los horarios pico.
Para ello el municipio elaboró un proyecto que presenta características similares a las de la avenida Cabrera, entre Fortaleza Protectora Argentina y la rotonda con el camino de circunvalación.
Se trata de una doble vía con un bulevar intermedio, ciclovías, incremento de iluminación y cuatro rotondas ubicadas a 400 metros de distancia, que obligarían a los conductores a reducir la velocidad, además de permitir un tráfico fluido para quienes pretenden salir o ingresar de las calles perpendiculares a la avenida.
La avenida enlaza a barrios que en los últimos años han tenido un importante crecimiento demográfico, como Patagonia, Millamapu, El Nacional, Prensa y San Ignacio, entre otros.
Rafael Obligado. Por otra parte, la reforma de la calle Rafael Obligado aún se encuentra como un anteproyecto.
Se están mensurando los costos de la obra, para luego conseguir el financiamiento y el inicio del proyecto técnico, que permite realizar la licitación correspondiente.
La problemática del sector resulta similar a la de 14 de Julio, con el agravante de que por la ex ruta a Punta Alta circula una gran cantidad de camiones, los cuales realizan carga y descarga de mercadería en varias empresas apostadas a la vera de la arteria.
Rafael Obligado, a su vez, sirve como la principal vía de entrada y salida a diferentes barrios, teniendo en cuenta que próximamente finalizarán las viviendas del Plan Federal, que se construyen mediante convenios con diferentes sindicatos, las cuales serán habitadas por unas 800 nuevas familias en el sector.
Error y demolición en Pilmayquén
Un error en el replanteo derivó en la necesidad de demoler unos 50 metros lineales de cordón cuneta realizado por la empresa Ingeniería y Arquitectura SRL, en la obra de pavimentación de calle Pilmayquén, entre la avenida 14 de Julio y Lucas Abad.
"Fue una equivocación que la empresa constructora asumió y, por eso, tomará la reconstrucción a su cargo", señaló a este diario el secretario de Obras y Servicios Públicos, ingeniero Rubén Valerio.
El funcionario agregó que no se trató de un problema de niveles sino de ubicación en el terreno.
"El municipio tiene inspectores que verifican los trabajos. En este caso detectaron un corrimiento de 30 centímetros respecto de la línea de proyecto, lo cual se notificó de inmediato a la empresa", dijo Valerio.
La pavimentación de Pilmayquén se licitó el pasado mes de noviembre, siendo adjudicada a Ingeniería y Arquitectura en 4.101.177 pesos.
La obra se retomó luego de casi un año de paralizada, como consecuencia del corrimiento que debieron realizarse de las instalaciones existentes de agua, gas y electricidad.


Comentá la nota