Podría impulsarse una ordenanza específica por la gran cantidad de siniestros que deben enfrentar los bomberos.
La gran cantidad de incendios en la zona rural que deben enfrentar los bomberos de Cipolletti ha encendido una luz de alarma por los grandes gastos en materia de roturas de vehículos, uso de combustible y esfuerzo humano que habitualmente conlleva este tipo de emergencias. Solamente el sábado pasado, hubo 12 salidas de efectivos para apagar otros tantos siniestros en las chacras cipoleñas.
Tanta magnitud está alcanzando el problema que el titular de los Bomberos Voluntarios, Santiago Rossi, manifestó ayer que podría impulsarse un proyecto de ordenanza para que los productores tomen las medidas de prevención necesarias que eviten la proliferación de incendios.
En la Municipalidad también son concientes de la situación y por eso el secretario de Gobierno Alfredo Muruaga expresó su predisposición a avanzar en una iniciativa legislativa en procura de soluciones.
Cabe indicar que, en algunas partes del mundo, se llega a casos en que los propietarios de tierras u otros inmuebles siniestrados deben pagar por la tarea cumplida por los bomberos. En Cipolletti, aunque el servicio de lucha contra incendios es gratuito, podría eventualmente articularse alguna forma de resarcimiento por el despliegue realizado. Alternativas hay muchas, pero la inquietud existe.
Rossi enfatizó ayer que “nosotros tenemos el grave problema que son las chacras, los incendios de campos. Es el problema mayor que tenemos”. Indicó, al efecto, que “da mucha pena” tener que trasladar hasta la zona rural la autobomba más grande disponible en el cuartel de Cipolletti, por el esfuerzo y los riesgos a que se la somete. “Se deteriora mucho”, indicó.
“Vamos a tener que hacer una ordenanza o algo para que cuiden” la seguridad en el sector rural, señaló y recordó que “el sábado tuvimos 12 salidas a las chacras y el consumo y el gasto que representa es abismal”.
Indicó que se tendría que buscar “un acuerdo” con los productores y propietarios de tierras “para que se preocupen porque, si no, va a ser imposible. Nosotros vamos porque es una obligación, pero en las chacras no hay puentes, no hay canales, no hay nada. Los vehículos se exigen todo”, agregó.
Muruaga, en tanto, indicó que “se puede trabajar” en la elaboración de una respuesta política, como sería una ordenanza, para enfrentar la situación. Y señaló también que el problema “se puede abordar desde Protección Civil en la prevención, involucrando a los chacareros en el manejo de los residuos, en la poda” y en otras medidas preventivas. A su vez, dijo que el material combustible (la leña) que queda de las podas podría “ser utilizado por gente que necesita ese material para calefaccionarse, por ejemplo”.
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