Declaran familiares y amigos para conocer cómo era el vínculo.
En las últimas horas el juez Emilio Stadler se abocó a intentar conocer ese escenario. Y es por eso que -según confiaron fuentes judiciales- el magistrado comenzó a tomar declaración a varios de sus allegados, no sólo familiares sino también amigos íntimos que conocían de cerca a la familia Soria.
Ya lo habían hecho sus hijos en las horas posteriores al asesinato. En especial María Emilia y su pareja, quienes fueron parte del grupo de personas que se encontraban en la casa de la chacra de Paso Córdoba el día que Soria recibió el disparo del revólver calibre 38 que le ingresó en el pómulo izquierdo.
Cabe recordar que también y muy cerca del lugar del crimen, se encontraba la custodia y un enfermero.
Básicamente esta semana la tarea del magistrado, quien está abocado únicamente a esta causa, se centralizó en esta línea. Según pudo saber de manera extraoficial, ninguno de los testimonios que se recibieron en sede judicial habrían planteado "un escenario de violencia" (ni físico ni verbal) de la pareja, al menos públicamente.
Incluso hasta el edificio de tribunales habrían llegado los "amigos íntimos" tanto de Susana Freydoz como de Carlos Soria, para detallar la relación que tenían en los últimos años.
Ayer fuentes judiciales confirmaron que la situación de la mujer es complicada, ya que el juez caratuló la causa como homicidio calificado agravado por el vínculo, delito que prevé como única pena a la prisión perpetua. Sin embargo aclararon que este es sólo el comienzo y que ese escenario jurídico pueda variar en los próximos diez días, cuando Stadler defina la situación procesal de Freydoz quien el miércoles se negó a declarar.
Ahora se aguarda a que la única imputada vuelva a tribunales "en los próximos días", aunque todavía no habría una fecha cierta para que la mujer amplíe la indagatoria.


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