Los investigadores mexicanos intentan encontrar familiares de "El Lazca" para confirmar su muerte. El cadáver del capo narco fue robado por un comando armado
De acuerdo con el diario mexicano Milenio, la Procuraduría General (PGR) intenta demostrar con evidencia el fallecimiento del líder de los Zetas, ocurrido durante un enfrentamiento con infantes de Marina en Progreso, Coahuila, la semana pasada, a pesar de que las huellas dactilares habían coincidido con las de los registros de la Secretaría de la Defensa Nacional.
Además, según precisó Salinas, se realizaron diversos comparativos de las fotografías que se le tomaron en la morgue con las que ya tenían las autoridades tanto de México, como de Estados Unidos en sus archivos. “El ADN que intentamos cotejar solo es un parámetro de comparación”, señaló.
Las pruebas fueron realizadas antes de que un grupo armado ingresara en la funeraria el cuerpo y lo robara, junto con el de otro miembro de los Zetas, Mario Alberto Rodríguez Rodríguez. Por el paradero de “El Lazca”, fundador del cártel mexicano, la PGR ofrecía una recompensa de 2,3 millones de dólares.
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