El proyecto quiere acercar a la juventud a estudiar carreras de ingeniería u otras especialidades vinculadas a la tecnología.
Aquello que comenzó como un proyecto de estudio y que espera consolidarse en el campo educativo, industrial y luego comercial, va tomando forma a partir de la iniciativa impulsada por los ingenieros Carlos Maguna, Hugo Robledo y Claudio Fuster.
“Brindaremos estas clases utilizando kits de robótica y que son un poco difíciles de conseguir en nuestro país”, señaló el Ing. Maguna, en diálogo con Nuevo Diario.
A su vez, precisó que indirectamente “se enseñará en forma lúdica, matemática, física y lenguaje de programación, destinado preferentemente a jóvenes del nivel secundario, terciario y universitario”.
Mediante el uso de materiales didácticos y un lenguaje sencillo, el mencionado curso buscará profundizar la práctica para lograr a futuro enfocar a los jóvenes a estudiar carreras de ingeniería u otras especialidades vinculadas a la tecnología.
“La idea es que a través del juego se asimilen algunos conocimientos básicos de tecnología de manera fácil y muy sencilla”, explicó Maguna.
A través del armado de robots, se dará a los alumnos problemas que deberán resolver en forma inmediata. “El objetivo es que de a poco tengan un acercamiento con las últimas técnicas de la tecnología”, remarcó.
Por su parte, el Ing. Hugo Robledo, manifestó: “Esta es una gran oportunidad para el norte del país, porque nuestra intención es empezar a entrar en este campo que servirá para la vida futura, en jóvenes que luego tengan que toparse con sistemas que presentan censores y algún tipo de mecanismo tecnológico”, relató.
Experiencia creativa
En nuestro país, la enseñanza de la robótica ha comenzado a ser un proyecto viable en todas las aulas argentinas.
Desde este plano, la Robótica Educativa permite construir conocimiento hacia el saber científico.
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