La Cámara de Diputados de la provincia le otorgó media sanción ayer a un proyecto de la radical Liliana Vietti que establece la integración, en el diseño curricular escolar, de talleres dirigidos a toda la comunidad educativa a través de los cuales se muestren las características de la minería y su incidencia en el ambiente.
Según explicó la autora de la iniciativa, con la nueva ley se busca generar “una estrategia a largo plazo” a través de la cual se brinde “información, capacitación y concientización sobre el desarrollo sustentable a los alumnos”.
Además, la intención legislativa es “aclarar detalles” sobre el funcionamiento de la actividad minera y el equilibrio que debe existir entre esa práctica y el desarrollo sustentable del territorio.
En este punto es dable recordar que en la provincia, esta cuestión ha sido motivo de fuertes controversias entre ambientalistas y el sector minero.
De hecho, existe una Ley, la 7.722, también conocida como “Ley Cobos”, que data del año 2007, prohíbe la minería a cielo abierto y fue impulsada en ese entonces, por numerosos grupos agropecuarios. En contraposición, las empresas mineras han hecho el planteo público de que los distintos sectores “se reúnan” para avanzar sobre estos aspectos.
De acuerdo con los fundamentos del proyecto, la legisladora señaló que “trabajar en conjunto con la Dirección General de Escuelas es una premisa fundamental, pues es el organismo que conoce y maneja el sistema educativo”.
“Si se pretende introducir la temática de desarrollo sustentable en la currícula, se deberá negociar y llegar a un lenguaje común, respetar los tiempos de las transformaciones y evitar las imposiciones, preparando a los futuros docentes en el abordaje mediante su formación desde el inicio” expresó Vietti.
En el mismo sentido, la diputada manifestó que la educación constituye “sin lugar a dudas” una garantía para el fomento del desarrollo sustentable.
En ese sentido, explicó que las presentes generaciones deben tomar conciencia “de la necesidad de formarse, de construir una sociedad cada vez mejor, más justa, sin comprometer la supervivencia de las futuras generaciones”.
Desde la Cámara baja explicaron además, que si la iniciativa logra convertirse en ley, la Dirección General de Escuelas deberá, en forma conjunta con la Secretaría de Ambiente, la Subsecretaría de Hidrocarburos, Minería y Energía y las organizaciones ambientalistas con personería jurídica, “organizar talleres abiertos para la comunidad en los colegios “por lo menos una vez al año”.
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