Buscan descomprimir el nivel de tensión en las cárceles locales

Los tres mil presos del servicio penitenciario de Mendoza están siendo informados de la relación que tienen las noticias sobre cambios en la ejecución de pena con ellos. Temen fugas y motines.
Para apalcar los ánimos intramuros, el Servicio Penitenciaro de Mendoza ha montado un operativo que tiene dos objtivos claros: llevar tranquilidad a todos los internos en relació a la cantidad de noticias sobre cambios en el sistema de ejecución penal, y procurar que aquellos presos que ya tienen un régimen de salidas transitorias no se espanten y busquen violar su beneficio y no volver a la cárcel cuando les toque.

La media sanción aprobada hace pocas horas en la Cámara de Diputados a la ley que restringe las salidas transitorias puso nerviosismo entre los presos, quienes no están aislados de lo que ocurre en la Legislatura provincial, pese a que aún falta que el Senado trate este tema.

El manejo de la información sobre el proyecto que propiciaron radicales y demócratas, no puede quedar libre de interpretación. El mensaje es simple y claro: todavía no hay una ley que modifique las actuales condiciones del régimen progresivo de la pena, o sea por ahora todo está igual, y si la iniciativa del radical Luis Petri se convierte en ley, asímismo no podrá aplicarse a quienes hoy están detenidos. De esta forma se está informando a la población carcelaria sobre las restricciones que se pueden llegar a cambiar para acceder a las salidas transitorias.

A la siempre tensa estancia dentro de los penales no se le puede incorporar un factor que sea germen de conflictos, esta es la misión que se han impuesto en el servicio penitenciario. Tanto a los presidiarios como al personal que trabaja en las cárceles, quienes están en contacto día a día, deben quedarles las cosas claras sobre la situación actual de lo que formalmente se llama el código de ejecución de la pena privativa de libertad.

A esta situación incómoda que se le presenta al Gobierno, hay otro factor que le juega a favor; y está dentro de la misma Casa de las Leyes donde avanzó el jueves a la noche el proyecto de Petri, que fue acompañado por el Partido Demócrata. Ocurre que en la Cámara Alta la oposición no podrá desplegar la misma estrategia que en Diputados, donde impusieron el número de votos que juntan, y esta ocasión es el oficialismo quien tiene la chance de forjar todos los cambios que crea necesario a la actual media sanción.

Comentá la nota