La Nación trabaja en un plan estratégico para el sector. Misiones cuenta con condiciones comparativas favorables para esta actividad dadas por su clima y geografía. La presencia de la Biofábrica representa otra ventaja importante. En San Ignacio ya funciona un complejo con capacidad para producir alrededor de 100.000 ejemplares de orquídeas
Uno de los más ambiciosos emprendimientos de este rubro en Misiones se está desarrollando en San Ignacio, muy cerca del Club del Río. Allí el empresario Jorge Néstor montó una estructura con 14 invernaderos que ya tiene capacidad para producir 100 mil plantas por año, número que en dos o tres años se incrementaría a 250.000.
Allí se cultivan principalmente orquídeas, algunas exóticas y otras nativas, pero también plantas ornamentales como helicorneas y palmas. Todos los ejemplares provienen de la Biofábrica y cumplen con altos estándares de calidad genética y sanidad.
El objetivo de este proyecto es abastecer a un mercado local que presenta condiciones de demanda insatisfecha y actualmente está pagando precios que están muy por encima de los costos que demanda producir localmente.
Otra de las ventajas con las que cuenta Misiones es la experiencia acumulada por los grupos de orquideófilos que hace décadas trabajan en la provincia, especialmente en la zona de Montecarlo. Desde la Biofábrica, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta) y Consejo Federal de Inversiones (CFI) trabajan en conjunto para apoyar emprendimientos surgidos desde estos grupos. En ese plan, la Biofábrica entregó hace unos días 10.000 plantines a estos grupos, quienes además recibieron financiamiento por parte del CFI para llevar adelante proyectos productivos. Además se capacitó a los orquideófilos en el manejo de orquídeas micropropagadas in vitro.
Argentina florece
El plan que lleva adelante la Nación nace con el objetivo de aumentar la competitividad del sector y avanzar en forma conjunta entre el Estado Nacional y los productores para mejorar el posicionamiento de los productos involucrados en el mercado interno y externo.
Actualmente, la producción de flores y plantas ornamentales en el país implica un volumen de dinero cercano a los 200 millones de dólares. El 95 por ciento de la producción se comercializa en el mercado interno.
En ese sentido, uno de los principales desafíos es revertir la balanza comercial negativa del sector, que en promedio exporta producción por 913.000 dólares pero importa productos e insumos por 1.144.000.
Sin embargo, mientras en el período 1996-2001 el déficit acumulado del sector superó los 52 millones de dólares, entre 2003 y 2009 el saldo negativo acumulado se redujo a sólo 1,6 millones de dólares, según datos del Instituto Nacional de Enseñanza Técnica (INET)
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