Buscan aprovechar los residuos para obtener energía en Neuquén

La Provincia impulsa la firma de convenios con 14 localidades para avanzar con la licitación del proyecto Girsu, que implica la gestión unificada de los desechos urbanos de la región.
Según confiaron, hay inversores privados interesados en generar biocombustibles y energía con la basura que se tira en el Alto Valle.

Neuquén > Desde la Agencia de Desarrollo de Inversiones del Neuquén (ADI-NQN), que depende del gobierno provincial, buscarán que este año se concrete el llamado a licitación del proyecto GIRSU (Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos). Según informaron desde el organismo, ya hay inversores privados que manifestaron su interés en aprovechar la basura que tiramos en el Alto Valle para generar energía y biocombustibles.

El proyecto GIRSU tiene su origen en la ley nacional Nº 25.916, que fija como plazo máximo el año 2015 para erradicar los basurales a cielo abierto en todo el país. En Neuquén, además, se sancionó la ley provincial Nº 2.648, que da origen a la gestión integral de los residuos de la región.

A partir de estos antecedentes, la ADI-NQN comenzó a elaborar una propuesta en 2009, que incluye a 14 localidades de todo el Alto Valle, lo que la convierte en la primera a nivel nacional con la participación de dos provincias. Ahora, desde la agencia trabajan en conseguir que cada comuna suscriba el convenio de adhesión al GIRSU, paso previo para el llamado a licitación para construir una planta de tratamiento regional en donde hoy se ubica el basurero de la capital neuquina.

María del Carmen Sambrín, gerente del proyecto GIRSU en la ADI-NQN, explicó que, según estudios propios, sólo un 16 por ciento de los residuos de la zona es material “de rechazo” y todo lo demás se puede aprovechar, así sea para reciclar o para producir energía, entre otras alternativas. “Es decir, de las 280 toneladas que hoy entierra Neuquén, estaría enterrando menos de 80 toneladas y todo lo demás es factible de ser recuperado, que son materiales inertes y materia orgánica”, puntualizó.

Detalló que, “con la materia orgánica, tenés un sinfín de cosas para hacer, de acuerdo a la tecnología que se aplique; podés producir abono o biogás, piquetas, biocombustible sólido o líquido y también energía, a través de la incineración”.

Según comentó, si bien el proyecto aún no está terminado, existen empresas que ya manifestaron su interés. Indicó, a modo de ejemplo, que el grupo Sanea expresó su intención de producir combustible sólido. Esta firma española ya está construyendo la planta de tratamiento para La Plata, Berisso y Ensenada. “También hay varias empresas interesadas brasileñas, norteamericanas e italianas”, añadió.

Recalcó no obstante que para tener más precisiones sobre estas posibles inversiones, habrá que esperar a la licitación, dado que “hay un amplio abanico de tecnologías, cada una tiene sus inversiones, cada una tiene su costo operativo y cada una va a tener después su canon”.

Remarcó que, desde la ADI-NQN, apuntan a convocar a capitales privados para la construcción de la planta regional con el fin de reducir el costo del canon que se deberá abonar a la empresa que gane la concesión. No obstante, aclaró que este punto debe ser consensuado con los municipios contemplados en el proyecto.

Adelantó también que, una vez convocada la licitación, se propondrá constituir un ente regulador regional para administrar la concesión. “Todo esto estaría después inspeccionado y gerenciado a través de un ente regional conformado por los municipios y las provincias; como el Ceamse, pero transferido a Neuquén y sin los errores, tratando de copiar las cosas buenas”, describió.

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