Funcionarios acordaron regularizar la situación de los ilegales y activar la tarifa subsidiada.
Autoridades del Gobierno se reunieron ayer para buscar una solución rápida al conflicto social que se generó en el sur capitalino, a raíz de los operativos que EDECAT realizó para quitar cientos de conexiones clandestinas de la red de distribución de luz.
El apuro de los funcionarios obedeció a los piquetes que protagonizaron vecinos del barrio Santa Marta por la medida, y a la orden concreta del gobernador Brizuela de encontrar una solución para el tema.
De la reunión participaron el administrador del IPV a cargo de la Secretaría de Vivienda, Eduardo Brizuela del Moral (h), el subsecretario de Servicios Públicos, Rafael Assante, y referentes de la distribuidora.
Como resultado del encuentro, se decidió regularizar la situación de alrededor de 750 familias del barrio, de manera que pasen a ser usuarios legales del servicio eléctrico.
Para ello, los dos organismos y la empresa dispondrán fondos para instalar los transformadores, y se financiará, posiblemente a través de dinero que recibe la Provincia a través del Programa Mejoramiento de Barrios (PROMEBA), los insumos necesarios para realizar la conexión en cada domicilio.
En principio, será necesario la instalación de tres transformadores en la zona, para cubrir los nuevos usuarios. Estos equipos serán provistos por Servicios Públicos.
Luego, construirán las instalaciones domiciliarias con insumos que serían aportados por el IPV, mientras que el trabajo correrá por cuenta de EDECAT.
Por supuesto, al ser una zona carenciada, agilizará la tarifa social de la luz para aquéllos que no estén en condiciones de pagar el servicio.
El subsidio eléctrico, vigente desde hace años, tiene un muy bajo nivel de cobertura, lo que contribuye a la proliferación de las conexiones irregulares o "colgados", que resienten mucho la prestación para el resto de los usuarios.
750- Son las familias que serían beneficiadas en el barrio Santa Marta con la regularización de las conexiones ilegales a la red de electricidad.
Problemas en Fiambalá
El distrito norte de Fiambalá nuevamente quedó sin energía eléctrica a causa de la caída de postes, provocada por el viento zonda. Las localidades de Palo Blanco y toda las demás poblaciones no tuvieron el servicio, repitiendo una situación ocurrida tiempo atrás con la caída de más de 20 postes. Los usuarios reclamaron por lo que aseguran es falta de mantenimiento del servicio.
Se pudo observar que la mayoría de los palos que cumplen la función de columnas, en su mayoría fueron reparados en lugar de reemplazarlos por la caída anterior. Por tal motivo, no pudieron soportar nuevamente las fuertes ráfagas.
Habitantes de Palo Blanco expresaron su malestar por este tema. Es que la situación se repite, no importa la época. En verano, deben sufrir cortes porque la caída de rayos destruye los sostenes; en invierno a consecuencia de fuertes vientos e intensos fríos sufren similares consecuencias.


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