En busca de la segunda revolución comunista

El principal órgano de consulta política del régimen admitió que el descontento social en el país más poblado del mundo se debe a la "excesiva brecha" en la distribución de ingresos.
La preocupación de Pekín por mantener la estabilidad social quedó plasmada ayer en el discurso inaugural del plenario del mayor órgano de consulta política de China, que propone un reajuste económico para mejorar el bienestar de la población. Jia Qinglin, presidente de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino (CCPPC), que agrupa a políticos, empresarios, académicos, famosos e incluso al sucesor del Dalai Lama nombrado por el régimen, presentó su informe anual ante los 2.252 miembros del heterogéneo plenario.

Cuarto en la jerarquía del Comité Permanente del Politburó del Partido Comunista de China (PCCh), la cúpula del Partido-Estado, Jia reiteró la palabra "estabilidad" más veces que "armonía social", una máxima del presidente chino, Hu Jintao, que también estaba presente. La CCPPC "prestará más atención a factores que afectan la estabilidad social, que tienen su fuente en la excesiva brecha en la distribución de ingresos", principal motivo de descontento social, reconoció Jia, junto con la corrupción y el expolio de tierras. Según el informe del año pasado, un 0,4% de la población china controla el 70% de la riqueza, un desequilibrio "mayor que en EE.UU.".

La preocupación por el aumento de la violencia social, después de las revueltas en Tíbet y Xinjiang, y el poder que la opinión pública está ganando en internet se materializa en los informes que la CCPPC presentó en 2009 al Ejecutivo: 1.900 propuestas sobre la situación social, frente a las 1.800 contra la crisis económica. No en vano el mayor experto del gobierno en descontento social, Yu Jianrong, señaló en febrero que el país asiático está "al borde de la revolución", según datos que indican que las 8.709 protestas masivas de 1993 han superado las 90.000 anuales desde 2007.

El plenario de la CCPPC finalizará el 13 de marzo, y se desarrolla de forma paralela al de la Asamblea Nacional Popular (ANP), con 3.000 miembros no votados que aprueban las propuestas de ley del Ejecutivo. Jia evitó vincular la creciente brecha con la crisis económica y subrayó la necesidad de "transformar el modelo de crecimiento económico" basado en la inversión y las exportaciones a otro "sostenible". Señaló que 2010 será "crucial para responder a la crisis global" con un reajuste económico que garantice el bienestar de los chinos, con propuestas como la creación de empleo para los jóvenes y los 200 millones de inmigrantes rurales, de un sistema de seguridad social y médico justo y la construcción de viviendas.

Antiguo secretario del ex presidente Jiang Zemin, que representa una facción "conservadora" frente a la "izquierdista" del presidente Hu, aseguró que la CCPPC "ofrecerá soluciones y sugerencias para ajustar el modelo de distribución de los ingresos nacionales, promover un acceso equitativo a servicios públicos básicos y asistencia a las personas indigentes". Pese a la reiteración de la palabra "democracia" en su discurso, Jia dejó claro que el órgano de representación trabajará por "resistir la influencia del multipartidismo occidental".

Por ahora, Pekín mantiene la estabilidad con rígidas medidas de seguridad y la detención de los disidentes. Jia tuvo también palabras para la "armonía religiosa y la unidad étnica", en referencia a las protestas tibetanas y uigures, y abogó por una "reunificación pacífica" con Taiwán, isla independentista a la que China considera parte de su territorio. (EFE)

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