Irán busca romper el aislamiento occidental

Organiza la cumbre de no alineados.
TEHERAN (AFP).- En abierto desafío a las potencias occidentales y en un intento por romper el aislamiento internacional, Irán expresó ayer su deseo de sumar el apoyo de los países no alineados a su polémico programa nuclear en la cumbre que se celebrará esta semana en Teherán y en la que también se abordarán la crisis palestina y el conflicto en Siria.

Durante las reuniones preparatorias del encuentro al que asistirán representantes de un centenar de países, el canciller iraní, Ali Akbar Salehi, llamó a los no alineados a oponerse a las sanciones internacionales contra Irán por su programa nuclear, sospechoso de perseguir el desarrollo de un arsenal atómico.

"Los no alineados deberían oponerse duramente a las sanciones unilaterales de ciertas naciones contra algunos de sus miembros", declaró Salehi, que pide apoyo para la defensa de los "derechos nucleares legítimos" de Teherán frente a los occidentales.

Irán se encuentra sometido a sanciones de la ONU desde 2006 y a un embargo financiero y petrolero occidental por su programa nuclear.

El régimen de los ayatollahs afirma que sus actividades nucleares son pacíficas y acusa a los occidentales de manipular a los organismos internacionales para intentar aislar a la República Islámica.

Salehi pidió igualmente a los no alineados que "tomen medidas efectivas" contra los actos terroristas "llevados a cabo por gobiernos con el apoyo de potencias occidentales", refiriéndose al asesinato de varios científicos nucleares iraníes desde 2010.

Teherán acusó a los servicios secretos israelíes, norteamericanos y británicos de estar detrás de estos atentados, así como de los ataques cibernéticos que han sufrido sus instalaciones nucleares.

Se espera que arriben a la capital iraní unos 36 jefes de Estado o de gobierno y unos 40 cancilleres o altos responsables, entre ellos el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, o el presidente egipcio Mohammed Morsi, cuya visita rompe con 32 años de enfrentamientos diplomáticos entre Teherán y El Cairo.

Con la organización de esta cumbre, los dirigentes iraníes pretenden demostrar que no están tan aislados en la escena internacional como desearían las potencias occidentales e Israel..

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