Necesitar una prótesis y estar indocumentado es un problema que conlleva grandes demoras en la salud pública. Un caso concreto lo demuestra el joven que lleva más de quince días esperando que le autoricen la compra de una placa de platino.
Sebastián González tiene 20 años y sufrió un accidente de moto el pasado 17 de mayo. Por una grave afectación de su pierna derecha, fue operado y accedió a la rehabilitación. Posteriormente, y ya en su casa, se cayó mientras se duchaba y debió ser ingresado nuevamente.
Desde ese momento comenzó su periplo. Lleva 18 días esperando que alguien le informe cuánto tardará el acceder a una prótesis de platino, aunque al no tener documento y sólo la constancia conforme está en trámite, le dicen "que sus papeles están hechos pero no le sirven" y sigue aguardando. Mientras tanto, su única compañía es su abuelo de 75 años, que comparte día y noche en su habitación de clínica quirúrgica.
Su hermana, Yanina González, explicó a LA ARENA que "a Sebastián le deben reemplazar la placa de platino que le colocaron la primera vez por una que cubra la lesión que le produjo la caída en la ducha. Hemos intentando hablar con el director del hospital, pero siempre está reunido y sólo pudimos hablar con la secretaria".
Agregó que "varias veces nos marearon yendo de Contaduría a Compras y viceversa hasta que durante la jornada de ayer, le explicaron que acababan de recibir la documentación de su hermano y "quizás" la próxima semana podrían programar la operación. Sumando los días y si efectivamente se concretara la intervención en los próximos días, Sebastián habrá esperado casi un mes para colocarse la prótesis que, de no realizarse, puede derivarle en una gangrena del miembro afectado.
Otro caso similar sucede en la habitación contigua. Una mujer adulta, de nacionalidad uruguaya (que prefirió no aportar datos personales) espera hace siete días una prótesis que deben colocarle en el fémur. Su hija, que vive en nuestra ciudad, explicó que "pese a estar pedida con carácter de urgencia, la prótesis aún no ha llegado".
Señaló también que debió firmar una declaración jurada conforme responde por su progenitora y que por lo datos que posee, Auditoria Médica ya dio el visto bueno para la compra de la prótesis, que pasó la documentación al área de Compras. De allí fue derivado al Ministerio de Salud para que la adquisición de la misma sea rubricada por el ministro de Salud provincial, Mario González.
Aún así, no sólo es necesaria esta firma, sino que luego de adquirir la prótesis, deberán esperar un nuevo turno, porque como señaló su hija, "será una operación programada".
La descripción de estos dos casos contrasta notoriamente con la calificación de "8 ó 9 puntos" que estimó el ministro González para el sector de salud de la provincia.
Registro Civil.
En el exterior del Molas pero contenida dentro del predio, se encuentra una oficina de Registro Civil. Hasta allí se dirigió LA ARENA cuando se encontró con estos casos aunque no obtuvo una respuesta satisfactoria. La persona que explicó que allí "sólo son tomadores de trámites" fue Walter Figueroa, quien aclaró estar supliendo al jefe de oficina de la mencionada repartición.
Consultado sobre el inconveniente del joven González puntualmente, el funcionario aclaró que había que dirigirse a la oficina central a realizar esta consulta y se preguntaba si el joven accidentado habría iniciado el trámite allí, algo que al parecer y dadas las circunstancias, suena irrelevante.
Para finalizar aclaró que la constancia de trámite del documento, "no acredita identidad".
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