La confesada estrategia del Gobierno para sumarlo al Lagomaggiore despierta polémica entre colegas del sector público. A la resistencia planteada desde el Central, se agrega -además- la duda de Ampros. Creen que se duplica innecesariamente un servicio.
Las declaraciones están relacionadas con la decisión anunciada por el Ministerio de Salud de crear un servicio de cirugía cardiovascular en el Hospital Luis Lagomaggiore, el cual sería comandado por el cardiocirujano Claudio Burgos quien todos los martes llega a ese hospital, se reúne con su director, Roberto Correa, y juntos avanzan en el proyecto.
Obras y equipos
Preparar tres quirófanos y la sala de recuperación para instalar el servicio de cardiocirugía en el Lagomaggiore podría costar unos 400 mil pesos. "Estamos remodelando Esterilización y la superficie es parecida. El monto puede ser similar pero el costo real y preciso lo vamos a tener cuando los ingenieros sanitaristas de la Universidad Tecnológica terminen el estudio de costos. Hacer esto le sirve al Lagomaggiore por más que no venga Burgos", explicó Correa.
Para que el cirujano (que se hizo famoso por sus trasplantes) pueda operar en el Lagomaggiore, es necesario también que el ministro de Salud, Juan Carlos Behler, apure las negociaciones que está manteniendo con la Nación, así le envían un equipo de hemodinamia o la autorización para imputar partidas de planes nacionales y juntar los 350 mil dólares que cuesta el aparato.
"Mandaron un equipo de hemodinamia para el Notti, va otro para el Central y ahora estoy tramitando otro para el Lagomaggiore así podemos avanzar con el servicio de cardiocirugía", indicó el funcionario provincial.
¿Hace falta otro servicio en Mendoza?
En el Central entienden que no: "Tenemos recursos humanos capacitados para hacer trasplantes, recursos edilicios de sobra, tenemos 8 camas, seis para pos operatorios normales y las otras dos para trasplantes; falta la decisión política. No vemos necesario hacer una nueva inversión si ya cuenta el Estado provincial con un servicio".
En el ministerio no tienen la misma visión: "Si no tienen lista de espera en el Central mejor, pero si calificás el tercer gran hospital que tiene la zona metropolitana y tenemos los tres con los mismos servicios, es mejor para el sistema sanitario de Mendoza. Burgos no viene a competir con los cirujanos del Central; lo sumamos a un gran equipo. Lo que hace el Central lo va a hacer seguir haciendo y el Notti también, pero quizás si necesitan una mano en el Central o en el Notti, desde el Lagomaggiore podrán ayudarlos", explicó Behler.
Los médicos del Central no entienden "cuál es la lógica de crear servicios paralelos en dos hospitales que están separados por cinco kilómetros, y menos en una ciudad como Mendoza por la cantidad de habitantes que tiene. Tener servicios paralelos y repetidos no se justifica. Aquí no podemos operar PAMI y estamos capacitados para hacerlo. Desde hace años estamos peleando para que nos dejen y no sale la autorización. Siempre se nos trabó ese paso y ahora de repente se va a poder hacer en el Lagomaggiore".
El costo de las cápitas pagadas por el Estado a centros privados por prestaciones a pacientes del PAMI y OSEP, son uno de los blancos a los que apuntan desde distintos sectores, cuando se analiza el sistema de salud y sus costos.
Behler está entusiasmado con el proyecto: "Lo veo como un aporte. Vamos a poder tener un servicio más calificado. Si les da un ataque en un lugar, tienen que llevar a esa persona a un hospital donde puedan prestar el servicio y los ataques se dan en cualquier lado. Si te llevan al Lagomaggiore porque estaba más cerca, van a poder atenderlo".
¿Qué hacen en el Central?
Gigena explicó que el servicio de cardiocirugía del Central "cumple con la demanda que tiene Mendoza", debido a que "prácticamente no tenemos lista de espera". En 2006, la lista de espera para ser operado del corazón superaba los 150 pacientes, hoy se ha reducido a 5 y que no son operados porque el cuadro que presentan demora la intervención quirúrgica.
También "hacemos la revascularización mecánica sin usar bomba de circulación extracorpórea que casi no se realiza en Mendoza. Las cirugías de by pass se pueden hacer con bomba mecánica o sin ella. Esta técnica la aprendimos en España y hacemos la operación con el corazón funcionando. Esto ahorra costos porque el Estado no gasta 1.000 o 1.500 pesos en el equipo por cada operación que se realiza y es mejor para el paciente porque hay menos infecciones, menos hemoderivados y menos días de internación. Esto también baja los costos", destacó Pablo Giner, miembro del equipo de cardiocirugía del Hospital Central.
Por su parte, Gigena agregó: "El servicio tiene una guardia permanente los 365 días del año las 24 horas. Muchos pacientes que van a otros privados, son derivados acá y podemos atenderlos porque hay cinco cirujanos cardiovasculares".
Giner amplió las capacidades del equipo profesional del servicio de cardiocirugía del Central: "Hacemos cirugía de punta, no tenemos la habilitación para hacer el remplazo de una vena aorta por un prótesis humana porque requiere la habilitación para hacer trasplantes, por eso no está definido porque nadie tuvo la decisión política de hacerlo.
Tenemos la capacidad y el edificio para hacerlo. Puedo explicarle al ministro de frente, cuando quiera, que no es necesario crear otro servicio de cirugía cardiovascular". Ambos médicos precisaron: "Nos han prometido, diferentes administraciones, desarrollar el servicio para poder hacer trasplantes cardíacos e injertos biológicos. Habíamos pensado que íbamos a tener apoyo y lamentablemente eso no ha sucedido".
Del equipo
El actual ministro de Salud de la provincia también se desempeña como decano de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Mendoza y es el neumonólogo del equipo médico que trabaja con Claudio Burgos.
"Soy del equipo pero es una coincidencia. ¿Quién iba a pensar que yo iba a ser ministro y que después a los directores del Lagomaggiore se les ocurriera tener a Burgos ahí? Además, Burgos va a seguir manteniendo la actividad privada. Él no va a vivir de lo que le paguemos en el Estado. Además esto puede no darse. Estamos haciendo las proyecciones y llevará varios meses, con idas y venidas", dice Behler.
El ministro afirma que la idea de llevar a Burgos al Lagomaggiore la motorizó el actual director de ese hospital, Ricardo Correa, quien llegó a su puesto cuando Behler remplazó a Aldo Saracco al frente del Ministerio de Salud.
Recordemos que después de haber realizado una auditoría en todos los hospitales, el actual ministro decidió remover al ex director del Lagomaggiore, José Moschetti, porque los números no estaban "muy ordenados". Sin dudar, Correa cuenta: "Yo lo llamé a Burgos".

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