“Es bueno aún ser virgen en algunos aspectos”

“Es bueno aún ser virgen en algunos aspectos”
Uno de los artistas más importantes de la escena nacional del presente, Julio Chávez, llega por primera vez a la temporada de Mar del Plata con La Cabra. El amor y sus preguntas a través de Albee, el escenario, los proyectos y la pintura, en extenso diálogo con El Atlántico

“En algunos aspectos todavía soy virgen”, dice con su sonrisa tímida y cordial, dejando entrever con sinceridad que a pesar de ser uno de los artistas más importantes que tiene la escena nacional, aún le queda mucho por aprender y experimentar.

Un ejemplo, clarísimo, significa vivir su primera temporada en Mar del Plata. Porque si bien hace unos cinco años subió al escenario del Teatro Auditorium con la obra “Ella en mi cabeza”, fue solo por tres funciones y en invierno.

“No conozco lo que es ésto, así que estoy iniciándome en esta experiencia que está muy relacionada a mi oficio y también con otras cuestiones que voy ganando”, explicó de movida Julio Chávez al dialogar con El Atlántico antes del estreno de “La cabra”.

El actor y en esta ocasión también director se refiere a la novedosa experiencia de “transportar un espacio escenográfico a un lugar diferente al que -como director- originé en un principio. Eso habla de estrategia, de pensar que conviene, que no; dónde resignar y no. Son cuestiones que para el espectador no tienen importancia pero para nosotros sí”.

“Como director y protagonista me siento gustoso de tomar estas decisiones, y otras que no tienen que ver con uno: si la temporada empezó o no, o las cuestiones de la producción o administración de las que uno se entera pero es ajeno”, sigue.

Para que el acople de la sala Bristol a la obra y sus actores sea lo más fluido posible, el propio Chávez junto a Viviana Saccone, Vando Villamil y Santiago García Rosa, comenzaron desde el miércoles a ensayar durante ocho horas diarias.

Producida por Nacho Laviguerre y Adrián Suar, “La Cabra” fue estrenada en el mes de mayo de 2012 en el Teatro Tabaris de Buenos Aires y obtuvo elogiosas criticas, además de premios Ace (Mejor Actriz Dramática). Ahora, en Mar del Plata, sus funciones serán de miércoles a domingos a las 21:30.

La Cabra es una maravillosa obra del autor de Historia del zoo y Quien le teme a Virginia Woolf?, que aborda temas universales como el amor, los celos, los sueños, el tiempo y los valores... para contarla, de modo conmovedor y extraordinario, Edward Albee recurrió tanto a la comedia como al drama.

La historia comienza cuando Charlie acaba de ganar el premio Pritzker, y su vida junto a su esposa Julia y su hijo Willy parece estar en una armonía total; sin embargo, Charlie por primera vez en su vida oculta algo casi inconfesable: un amor, y eso lo perturba. La naturaleza de ese amor los enfrentará a todos a algo inesperado: una crisis en sus vidas como nunca jamás la imaginaron.

Ya ubicado en Mar del Plata desde hace algunos días, a Chávez lo moviliza su propio entusiasmo que le hace inevitable continuar analizando este viaje de la escena porteña a la veraniega: “Es un cambio importante pero siempre las decisiones están tomadas en función de la obra, que es la protagonista. Mar del Plata no puede transformar un material en algo que no es, ni un material transformará la ciudad en algo que no es. Es un matrimonio que se tiene que armar y, como todo matrimonio es una incógnita, porque puede tener un hermoso inicio y un pésimo final, o al revés, entre otras combinaciones”.

“La Cabra -define- es un espectáculo extraordinario, que nos ha dado muchísimas satisfacciones en Buenos Aires y confiamos que acá también nos las de, por muchos motivos, pero uno importante es que siendo una obra que da para pensar, también da para reírse. Me interesa mucho acercar un material que hace una pregunta seria e importante, pero de una manera que no deja a los espectadores afuera, sino que los integra y donde cada uno toma el tren por el vagón que más le conviene o interesa”.

- El matrimonio es una estructura que toma el amor, pero esta obra habla de algo más profundo y sentimental: el objeto del amor.

- Habla del amor ante todo. Es un juego de ficción que presenta Albee, aunque lo da casi de una manera real en este amor de un hombre por una cabra pero, no desde el vínculo sexual a la manera de los campesinos, sino que es un hecho de un hombre culto que ha tenido un encuentro -hasta religioso- con este animal, y que tiene que plantearle a su familia y mejor amigo cuál es su situación. Es un material que pregunta qué hace el hombre cuando ve que otro elije un objeto peligroso para “la tribu”. Los humanos tenemos que mantener la comunidad y lo hacemos a través de estructuras. La pregunta es como nos permitimos modificar esas estructuras, qué nos pasa a nosotros cuando vemos que otro cambia algo que es fundamental para la estructura, si el ser humano puede cambiar y cuál es el precio del cambio.

- Pareciera que la obra no llega por casualidad en estos tiempos donde en Argentina la estructura de la unión por amor se abrió y cambió gracias a la Ley de Matrimonio Igualitario.

- Por supuesto que sí. Pero Albee no habla de algo que se lo pueda pensar. El casamiento igualitario está planteado porque el hombre lo puede pensar. El autor plantea algo que hasta hoy no se puede pensar pero que a un ser humano le pasó. Entonces, ¿eso que no se puede pensar pero que pasó, la tribu lo puede poner en juicio? Y si se pone en juicio es porque se puede pensar, y si se piensa es porque es posible, y si es posible ¿por qué condenarlo? Es muy atractivo que en un material con mucho humor, se presente esta pregunta.

- ¿Cómo ha sido para vos combinar tus últimos años con El Puntero y la obra?

- En general no mezclo los procesos. El Puntero fue en 2011 y esto lo iniciamos en 2012. De hecho, el año entrante no voy a ensayar hasta fin de año porque justamente haré “Farsantes”, producido por Adrián Suar también.

- ¿Por qué no mezclar?

- Porque soy una persona que no tiene mucha capacidad de expandirse, porque tengo un estudio en el que soy entrenador de actores y de gente que se está formando para esto, escribo, dirijo, y me dedico a las artes plásticas también. Son como varios hijos de los que me debo ocupar y a los cuales les doy el tiempo que puedo y voy administrándolo con fallas, pero dentro de mis capacidades. Entonces no puedo hacer tv mientras ensayo. Luego sucede además que vinimos a hacer “La Cabra” acá, posteriormente en abril-mayo-junio se vendrá la gira nacional y ahí empezaré a grabar para el unitario y en noviembre del 2013 comenzaré a ensayar el nuevo material teatral.

2013/14: confusión de su arte

Bien se sabe que además de dramaturgo, actor, director y maestro de teatro, Julio es pintor, aunque ha pasado casi una década desde su última exposición.

Por eso, las ansias se acrecientan y a pesar de que falta un año y medio, ya lo anuncia: “En abril del 2014 haré una exposición de mis esculturas y pinturas, después de ocho años sin mostrar nada”, cuenta quien tiene su atril, lienzos y pinturas como compañeras para este largo verano en La Feliz.

Sus objetos escultóricos son abstractos “y en pintura mostraré bocetos de 1987 a 2003”, adelanta.

Esta exposición no es casual: es la continuidad de un trabajo que comenzará meses antes con el estreno de su próxima obra teatral, basada en la vida del pintor Marck Rothko quien, al igual que Chávez, perteneció al movimiento contemporáneo del expresionismo abstracto, a pesar de que en varias ocasiones expresó su rechazo por esa definición.

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