Así debe ser, para el ministro de Ambiente y Espacio Público, Diego Santilli, el nuevo modelo de higiene urbana de la ciudad de Buenos Aires, cuya licitación se está terminando de confeccionar. El contrato actual termina el 19 de agosto y la idea es terminar con el proceso de revisión de los pliegos para ese entonces.
Desde su asunción al frente de un área que no tenía en sus planes (quería estar a cargo de lo que hace al tránsito y al transporte porteño), Santilli le imprimió una nueva imagen al Ministerio y redujo considerablemente el número de cuestionamientos, críticas y denuncias que eran moneda corriente con Piccardo a la cabeza.
Obviamente, hay varios temas a resolver y el más complejo e importante es, sin dudas, la enorme cantidad de residuos que genera la ciudad de Buenos Aires, así como su recolección y disposición final.
Es por ello que el ex Vicepresidente Primero de la Legislatura asumió el compromiso de, en tiempo récord, confeccionar los pliegos para la convocatoria a una licitación pública nacional de gestión privada para la recolección de residuos húmedos, barrido y limpieza de calles, dado que la actual concesión termina el próximo 19 de agosto.
Durante una reunión con periodistas (de la que participó adnciudad.com), Santilli afirmó: "Se está aproximando el final de todo un procedimiento que comenzamos cuando asumimos en el Ministerio. Quisimos avanzar en un pliego que sea discutido y conocido por todos los sectores interesados e incorporar la mayor cantidad de sugerencias, siempre y cuando no vulnere la impronta que creemos que es necesario darle al sistema".
En ese sentido, a partir de diciembre empezaron a redactarse los documentos tomando las opiniones y sugerencias de quienes habían participado de los debates que se realizaron en la Legislatura en el 2008. El 13 de abril se anuncio el nuevo Modelo de Gestión de Higiene Urbana y el día siguiente se publicaron los pliegos en Internet para que puedan ser consultados por todos los interesados.
Asimismo, el 26 de abril se inició con Poder Ciudadano y Cambio Democrático, el proceso de diálogo y monitoreo de la elaboración de los pliegos que culminará con el llamado a licitación; y a fines de junio, luego de la ronda de consultas, se introdujeron modificaciones en los documentos originales (se pueden ver ambos textos en la página web del Gobierno porteño).
Los pliegos serán discutidos en una audiencia pública que tendrá lugar el 27 de julio en el Teatro Sarmiento. La misma será presidida por Santilli; moderada por Susana Strabaca de la Subsecretaría de Atención Ciudadana; y monitoreada por Graciela Tapia de Cambio Democrático y un representante de Poder Ciudadano.
Luego de recepcionar las inquietudes, el texto final se remitirá a la Procuración General para su dictamen. Después será necesario un decreto del Jefe de Gobierno disponiendo el llamado a licitación y una resolución del Ministro de Ambiente y Espacio Público para su ejecución.
Según señaló el ex diputado porteño "el 19 de agosto vence la contratación vigente y para esa fecha queremos tener la licitación lanzada. Obviamente, hasta tanto se concrete la adjudicación (estiman que tardará casi un año) se hará una contratación directa como se hizo durante la gestión de Aníbal Ibarra".
Además, se llevará a cabo por primera vez un concurso público de gestión social con cooperativas de recuperadores urbanos para la recolección de residuos secos, cumpliendo así un pedido realizado por agrupaciones de cartoneros y organizaciones ambientalistas.
Santilli hizo hincapié en que los objetivos de su gestión "son la separación en origen de húmedos y secos, el 100% de contenerización para lograr una ciudad sin bolsas en la calle (actualmente sólo el 27% de Buenos Aires tiene contenedores y es evidente que las zonas están mucho más limpias), y la inclusión de los recuperadores urbanos para formalizar su trabajo".
En lo que respecta a los residuos húmedos, habrá tres zonas de explotación exclusiva de las empresas que resulten ganadoras de la licitación (una por oferente) y una zona testigo (explotada por el Ente de Higiene Urbana), con lo cual se reduce de seis a cuatro la cantidad de divisiones realizadas en la Ciudad a los efectos de la recolección de residuos.
El plazo de explotación actualmente permitido es de cuatro años, con la posibilidad de una prórroga por 365 días más y hasta tanto la Legislatura porteña no sancione una ley marco, el período no puede extenderse a no ser que sea autorizo expresamente por los diputados (algo que intentó sin éxito Piccardo).
Al respecto, Santilli sostuvo: "Para nosotros sería muy positivo que la Legislatura aprobara la ley marco antes de tener que lanzar la licitación pero yo no puedo quedarme cruzado de brazos sabiendo que el 19 de agosto se vence la concesión. Sería muy bueno que pudiéramos fijar una política de Estado en este tema y nosotros no tendríamos ningún inconveniente en adaptar los pliegos a la norma".
También el funcionario se mostró muy interesado en que se amplíe el tiempo de concesión. "Al adjudicar el servicio por más tiempo se podría exigir más tecnología, dado que las empresas tendrían un plazo mayor para amortizar la inversión con lo cual la Ciudad no tendría que pagar un cánon tan alto". Se estima que para la nueva contratación habría que destinar unos 1400 millones de pesos por año.
Si bien el Modelo de Higiene Urbana de Santilli es mucho más extenso y ameritará una nota más amplia, quedó más que claro cuál es su convicción. "La Ciudad no puede seguir disponiendo en los rellenos sanitarios 5000 toneladas de basura por día. Es absolutamente necesario no sólo separar residuos y su recolección diferenciada sino también empezar a tratar la basura para que lo único que se entierre sea lo que no se puede reutilizar de ninguna manera".
Un desafío sin duda muy difícil de conseguir en una ciudad que es de todos pero, en la práctica, parece ser de nadie



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