Habían recorrido 25 km cuando el destino comenzó a hacer su trabajo para sumarle una nueva víctima a la autopista Nº 55.
Según las averiguaciones policiales una falla eléctrica habría obligado a Castro a detener la marcha del rodado dejando a este con dos ruedas en la banquina y dos en la carpeta asfáltica.
El conductor bajo y abrió el capot de la camioneta para solucionar el problema, introduciendo la mitad de su cuerpo dentro del habitáculo del motor, al mismo tiempo, su esposa y su sobrino lo ayudaban alumbrando con sus celulares, mientras que la beba permanecía dentro de la cabina del rodado.
Según el relato hecho a la policía por el joven Diego Castro, este habría visto las luces de un camión que se aproximaba en el mismo sentido de orientación en el que ellos circulaban y luego de unos minutos fueron sacudidos por un fuerte impacto que los arrojo hacia el piso. El joven se levanto inmediatamente, ayudo a su tía a incorporase y allí vio que a unos metros más adelante estaba el cuerpo, ya sin vida, de Daniel Castro.
El conductor del camión Sebastián Andrés Tula, oriundo de Bahía Blanca (Bs.As) a bordo del Renault Premium 370 de dominio GNQ-454 freno después del impacto para socorrer a las víctimas. Según lo expresado por Tula, “solo vi la camioneta cuando la tenía muy encima por lo que no pude evitar el ROSE”.
La oscuridad de la noche y la falla eléctrica que dejo sin luz a la camioneta jugaron a favor de la fatalidad.
En el hecho intervino la Comisaria Distrito Nº 19 de Buena Esperanza a cargo del comisario inspector Alfonso Fabio. Mientras se sigue investigando, se desconoce si el conductor del camión quedo demorado y la causa permanece caratulada como Av. Homicidio Cuploso en Accidente de Tránsito.
Comentá la nota