El actual secretario de Economía, Ramiro Villalba, se prepara para asumir una función inédita en la Municipalidad de Bahía Blanca. Consideró que una de sus virtudes es saber detectar cuándo algo es bueno para la gestión comunal y cuáles cosas se pueden mejorar.
Ramiro Villalba, de 37 años, contador público nacional egresado de la Universidad Nacional del Sur, se prepara con muchas expectativas para asumir un rol inédito en el organigrama municipal, confiado en su percepción para detectar las deficiencias y aciertos en las distintas áreas y su "voluntad para trabajar a favor de los vecinos".
Villalba nació en Río Colorado y se radicó en Bahía Blanca en 1992, para iniciar sus estudios universitarios. Apenas dos años después, la pérdida de trabajo de su padre en esa ciudad rionegrina derivó en que su familia se radicara en La Plata.
"En ese momento podría haber acompañado a mis padres y hermanos y pedir el pase a la Universidad de La Plata. Pero decidí quedarme en Bahía Blanca, trabajando para sostener mis estudios. Por eso digo que soy bahiense por opción", señaló ayer a "La Nueva Provincia", minutos antes de viajar a la capital bonaerense a visitar a sus familiares.
Padre de Ema (3 años) y Matilde (5 meses), Villalba llegó al municipio en 2006, tentado por su amigo y ex compañero de trabajo en la obra social OSDE, Guillermo Aispuro, quien en agosto de ese año asumió como secretario de Economía y Hacienda del entonces jefe comunal Cristian Breitenstein.
"Al poco tiempo me convocó para trabajar en su secretaría. Yo llevaba diez años en OSDE, pero acepté entrar como temporario en la comuna. Tiempo después asumí como subsecretario de Coordinación y Gestión Administrativa", recuerda Villalba.
Desde entonces su participación en el gobierno creció día a día. Fue una de las caras visibles cuando la comuna incautó los bienes de la empresa Tarjebus y lideró la ingeniería de puesta en marcha de la tarjeta recargable Bahía Urbana, que sirve para pagar el pasaje de colectivo.
También comandó la habilitación en Moreno 9 de la sede de la Sociedad Anónima de Participación Estatal Mayoritaria (SAPEM) --de cuyo directorio es integrante-- y tomó a su cargo la implementación del sistema de cámaras de vigilancia urbana.
Designado secretario de Economía en diciembre de 2009, defiende desde entonces el presupuesto ante los concejales. En ese marco, este año, debió justificar fuertes aumentos en la tasa de ABL y tuvo que involucrarse en la compra de los nuevos coches para asumir la administración, a través de la SAPEM, de la línea de ómnibus 502.
Ahora se prepara para desligarse de los trabajos administrativos --firma más de cien cheques por día-- para involucrarse en la labor de coordinar todas las secretarías, según lo dispuso y oficializó el pasado martes el intendente Gustavo Bevilacqua.
La entrada formal en funciones será antes de fin de abril, indicó el jefe comunal.
River y el aro desestructurador
* Villalba es hincha de River Plate y da cuenta de eso un tatuaje del escudo millonario en su espalda. "Lo tengo desde 2003, cuando perdimos con Racing un partido para celebrar el campeonato ganado. Ese día habíamos ido a la cancha con una de mis hermanas --que es periodista deportiva-- y a la salida nos hicimos un tatuaje cada uno, para sacarnos la bronca".
* Otro detalle estético del funcionario es el uso de un aro en su oreja izquierda. La razón del mismo es por demás curiosa: "Me lo puse en 1993, cuando empecé a usar traje todos los días para ir a trabajar. Fue un recurso para contrarrestar lo estructurado de esa vestimenta, porque yo soy estructurado, aunque entiendo que no siempre es bueno serlo".
Coordinar a todos los funcionarios
--¿Cómo tomó la propuesta de asumir la jefatura de Gabinete?
--Creo que es una buena decisión del intendente Bevilacqua para explotar algo innato en mí, que es saber detectar cuándo algo es bueno para la gestión o cuáles cosas se pueden mejorar. Por eso no tengo problemas en interactuar con otras secretarías o sectores.
--¿Cuál será su tarea?
--Principalmente coordinar el trabajo de todos los funcionarios y lograr un impacto positivo de la gestión en los vecinos. Desde ese lugar voy a interactuar, coordinar, supervisar y llevar adelante programas con injerencia en distintas secretarías.
--Usted suele exponer un ritmo de trabajo intenso. ¿Cree que puede contagiar esa dinámica?
--Seguro. No comparto la idea de que alguien por ser empleado estatal tiene que ser más tranquilo, o un jefe ser menos exigente. Formar parte de la planta permanente da una estabilidad que de por sí es un beneficio muy importante como para tener otro vinculado con trabajar a un ritmo inadecuado para las necesidades de los vecinos.
--¿Será exigente en ese sentido?
--Estoy comprometido para que los empleados hagan los esfuerzos que correspondan.
--¿Analiza realizar cambios en el gabinete?
--Eso es discrecional del intendente, son decisiones suyas. Yo voy a ocupar el cargo que me propone, asumiendo otro rol, con menos trabajo administrativo para tratar de ser lo más eficiente posible.
Batallas verbales. Entre las funciones que el propio Bevilacqua asignó al jefe de Gabinete está la de ser vocero del Departamento Ejecutivo.
Esto pareciera establecer un contrapunto entre el estilo adoptado por el jefe comunal, no confrontativo, de consenso, diálogo y respeto, con el mostrado por Villalba cuando ha debido responder a planteos contra el gobierno municipal, eligiendo el choque, los términos fuertes o los ataques verbales directos.
--¿Cómo se manejará a la hora de comunicar?
--En general hasta ahora he salido a hablar, sea por indicación de Breitenstein, en su momento, o de Bevilacqua, en situaciones conflictivas. Pero no soy yo el que genera esos conflictos. Es cierto que mi reacción ante un ataque no es de excesiva moderación sino que, por el contrario, suelo responder con la misma o más fuerza.
--¿Eso cambiará?
--En mi nuevo rol la idea es comunicar la gestión y no salir sólo cuando hay un conflicto. Es cierto que con Bevilacqua somos distintos, pero creo que eso es lo bueno, porque podemos potenciar las virtudes de cada uno.



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