Tras varios amagues y cuando la sequía estaba tornándose crítica, llovió en el Valle de Punilla y gran parte de Córdoba y trajo alivio a las sierras castigadas.
Si bien cayeron escasos milímetros sobre la cuenca del lago San Roque, la llovizna se celebró como una bendición y los bomberos pudieron respirar tranquilos, tras intensas semanas de trabajo para combatir las llamas en el monte autóctono. Las primeras gotas, las que espantaron el fantasma de la seca, se produjeron minutos antes de las 21 hs, volviéndose más intensas con el correr de los minutos y refrescando el aire de la región. Al cierre de esta edición, se esperaba que las precipitaciones continuaran.
Los pronósticos
Según informaron voceros del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), para mañana se prevé una mínima de cinco y una máxima de quince grados. Al tiempo que se espera un marcado descenso de la temperatura y lloviznas durante el transcurso de la mañana, aunque el sábado y domingo el clima estará templado y la máxima podría superar los treinta grados.
Comentá la nota