La búsqueda de Johana Chacón, cada vez más intensa

Lo hicieron especialistas en genética forense para llevar adelante un estudio de ADN. Los pesquisas investigan tres hipótesis. Ayer hubo una marcha en el centro de Lavalle y el martes habrá otra en Ciudad.
Con la participación de especialistas en genética forense de la UN Cuyo, ayer se llevó adelante una inspección en la vivienda de Johana Chacón, desaparecida hace 11 días. La idea es cotejar esos resultados con los elementos de la niña que oportunamente fueron llevados de esa casa.

Los policías, bajo la coordinación de la fiscal de Delitos Complejos, Claudia Ríos, trabajan básicamente en tres líneas investigativas con que cuenta la magistrada: dos de ellas están ligadas con el entorno íntimo de la familia de la menor y la restante vinculada a la posible participación en el caso de una red de trata de personas.

De todos modos, desde fuentes oficiales prefirieron no dar demasiados datos "para no alimentar falsas expectativas", tal como indicó una fuente a este diario.

En otro sentido de la pesquisa, la fiscal Ríos también está a la espera de pericias genéticas a partir de elementos que se secuestraron de la casa de su tutor, Luis Curallanca, como ropas y colchones en los que habría restos de semen. Los resultados de estas pericias podrían estar la semana que viene.

En cuanto a los sospechosos, se sabe que la mayoría de éstos tienen que ver con personas a las que Johana frecuentaba: su tutor, el hijo de éste (Adrián Curallanca, quien denunció haber sido golpeado por efectivos cuando declaró), el chofer del colectivo que la dejó aquel mediodía del 4 de setiembre y la actual pareja de la hermana de la chica desaparecida, un hombre llamado Mariano Luque, de 30 años.

Su padre biológico, Bernardo Chacón -quien ha puesto bajo sospecha a la familia Curallanca en más de una ocasión-, también figura en la lista de sospechosos que ha confeccionado Ríos.

El martes, otra marcha

El martes de la semana que viene, alumnos, docentes y vecinos de Johana Chacón, la niña desaparecida en Lavalle, se reunirán en Garibaldi y San Martín de Ciudad para pedir por la aparición con vida de Johana Chacón.

La idea surgió durante la marcha que más de 200 lavallinos realizaron ayer por distintas arterias de la villa cabecera del departamento del norte de la provincia.

Esta marcha fue motorizada por Silvia Minoli, directora del colegio Virgen del Rosario de Tres de Mayo, institución donde la adolescente desaparecida hace ya 12 días cursaba séptimo grado.

Los vecinos de Lavalle no sólo se movilizaron ayer por la mañana por Johana sino también por la desaparición de la mujer lavallina Soledad Olivera (28).

"Les quiero pedir a los medios que sigan publicando la foto de Johana y que nos sigan acompañando", dijo la directora Minoli, quien convocó a una marcha para el martes próximo, a las 12, en el cruce de Peatonal y San Martín de Ciudad.

La docente se dirigió a todos los presentes diciendo que quien tenga un dato sobre la menor, lo aporte a la Justicia. Se encargó de aclarar que el reclamo no era sólo por Johana, sino también en favor de la aparición de Soledad Olivera.

"Yo no quiero especular sobre el caso. No tengo hipótesis sobre la desaparición, pero sólo sé que no se fue por su voluntad", expresó la directora.

Quien también participó de la marcha fue el padre biológico de Johana, Bernardo Chacón, quien mantuvo un perfil bajo durante toda la movilización. El hombre sigue sospechando de los habitantes de la finca donde Johana vivía junto con su hermana mayor, y se encargó de reiterarlo.

También participó de la marcha el intendente Roberto Righi, quien indicó que la desaparición de Johana es una preocupación de toda la comunidad lavallina y que hay que ser cuidadosos a la hora de difundir rumores que no ayudan a la investigación. "El que tenga datos precisos tiene que informar a la policía", dijo el jefe comunal.

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