Por José Luis Jacobo
El viejo dicho gaditano luce vivo y presente en este momento de la vida argentina. La historia penosa de los 54.000 asesinados en estos años de democracia no parece conmover a nuestra clase política, que niega con devoción, como lo han hecho recientemente la ministra Nilda Garré y el dirigente piquetero Luis D'Elía.