Bruera "precandidato a gobernador" en Facebook

Así lo presentó su hermano Gabriel en esa red social. La sobreactuación disimula las dudas mientras gestionan el apoyo de Scioli. La discusión se calienta en la intimidad bruerista.
Mientras asume la posibilidad de que no le quede más alternativa que ir por la reelección en la ciudad -y acaso para disimular que por ahora va llegando a esa conclusión-, el intendente Pablo Bruera -o su entorno más íntimo en nombre suyo- sobreactúa la presunta decisión de lanzarse a la conquista de la provincia de Buenos Aires y se autoproclama "precandidato a gobernador".

Al menos, así lo presentó su hermano y cerebro político del oficialismo platense, el diputado Gabriel del mismo apellido, en su cuenta de Facebook. "Hoy viernes 7 estará presente en la ciudad de Tandil Pablo Bruera, intendente de la ciudad de La Plata y precandidato a gobernador por la provincia de Buenos Aires", posteó el muy electrónico legislador platense el viernes pasado, a las 11.17, en la red social que reúne a la biblia con el calefón (adolescentes subiendo fotos del viaje de egresados conviven armoniosamente con políticos de toda calaña difundiendo sus actividades y, cada tanto, agitando algún debate).

El convite estaba enmarcado en "el lanzamiento del Frente Renovador Peronista" que nació con la esperanza de "profundizar el modelo, construir la victoria y despertar (a) la militancia", una pícara consigna que funciona como una de esas camperas reversibles que, según la necesidad, pueden usarse de un lado o del otro. El slogan es tan ambiguo como el actual posicionamiento político del alcalde platense, que desanda el camino de la aventura anti K y busca refugio en el oficialismo de la mano del gobernador Scioli, a quien piensa pedirle que apadrine su candidatura local.

Como informó este diario, Pablo Bruera intenta salir del off side. Quedó enganchado cuando los supuestos compañeros de la cruzada renovadora (el tigrense Sergio Massa, el bahiense Cristian Breitenstein y el marplatense Gustavo Pulti, entre otros) dieron un paso adelante y lo dejaron solo y adelantado como Pedro de Mendoza, que fundó un fuerte que pronto se convirtió en baldío.

Como también informó este diario, el Intendente no dará de baja su sello provincial ni abortará la campaña de instalación que desarrolla en el interior bonaerense, donde lleva militantes y empleados municipales a volantear el servicio de gestoría "Bruera te escucha", y arma plenarios con dirigentes locales de baja estatura. No lo hará, al menos, mientras no tenga en sus manos la autorización para su reingreso en el Club K como soldado de la Causa S. Es decir, el carnet de kirchnerista categoría sciolista. Esa papeleta es la que gestiona Gabriel en sus largas rondas por los despachos de la Gobernación. Supuestamente, la presunta proyección provincial de su figura le da al intendente mayor poder para pedir y negociar. Supuestamente.

Malas lenguas

Como la política no es un convento de Carmelitas, ninguna acción está exenta de lecturas maliciosas. Cuando leyó el anuncio del viernes en Facebook, un funcionario con despacho cercano al del jefe comunal, que suele chocar con el hermano diputado cuando discuten la estrategia del sector, hizo saltar su notebook con un fuerte puñetazo sobre el escritorio. "Gabriel lo ceba con la aventura provincial para despejar la cancha y quedarse con la candidatura a intendente en 2011", masculló con bronca el secretario, y graficó: "Lo está empujando a una pileta que no tiene agua".

El análisis de ese funcionario no es una lectura aislada, sino que responde a una interna velada que se cocina a fuego lento en la mesa chica del intendente. De un lado, los reeleccionistas; del otro, los provincialistas. Por estos días, se imponen los primeros, mientras la discusión va

ganando en temperatura y voltaje.

Un misterioso acercamiento con Felipe Solá

Pablo Bruera busca imperioso un padrino político que permita sustentar su temprana patriada para liderar un espacio dentro del peronismo. Pero, a diferencia de lo que ocurría hace algunas semanas, ya no se trata de diferenciarse del kirchnerismo, sino tan solo de formar un espacio de poder para negociar con más fuerza. En definitiva, los operadores brueristas saben que tarde o temprano deberán volver a las filas K.

En esa búsqueda, el intendente platense habría avanzado en sondeos con el diputado del Peronismo Federal Felipe Solá, decidido a competir en las elecciones de 2011 por afuera del Partido Justicialista. Para eso, el ex gobernador cuenta con un casi inexistente partido político, que se adapta a los requisitos que exige la nueva ley, aún pendiente de reglamentación. El acuerdo entre Bruera y Solá significaría un importante financiamiento, con recursos muncipales, destinado a la estructura política del felipismo.

Fuentes cercanas a Solá aseguraron que el acuerdo con Bruera ya estaría encaminado, y que la muestra ya la dieron los apoyos recurrentes de los concejales platenses que responden al ex gobernador bonaerense, Jacinta "Poly" Tritten y Juan Pedro Chaves, quienes apoyaron en el recinto el promocionado y polémico Código de Ordenamiento Urbano (COU). Juan Pedro es el cuñado de Solá: el ex gobernador está en pareja, desde hace tiempo, con la platense María Elena Chavez, quien también es su operadora política.

Igualmente, existen muchas dudas respecto a este acuerdo, dado que el ex gobernador no tiene los mejores antecedentes. Aún debe dar algunas explicaciones por los escándalos de las licencias de pesca cuando era funcionario menemista, y por la renovación de las licencias de las salas de juego, que otorgó de forma también escadalosa, cuando estuvo al frente de la Provincia. Además, la lealtad no es el mejor de los atributos de Felipe.

Bruera empezó el año sorprendiendo con pintadas que lo mostraban junto a Sergio Massa, quien ya había mostrado sus diferencias con la Nación y sus intenciones de separarse del proyecto kirchnerista. Pero la temprana propaganda del platense lo sorprendió y ni siquiera lo acompañó en las presentaciones de su línea interna. Pronto sí podría hacerlo Solá.

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