Bruera: Entre el equilibrio y la incertidumbre política

Después del sabor amargo que dejó el 35 por ciento obtenido en las elecciones primarias, Pablo Bruera parece haberse recuperado con la suba de 10 puntos, salvando el honor en la elección general al alcanzar un 45 por ciento, que, aunque no se acerca a las mejores puntuaciones de intendentes con pretensiones de brillar en firmamento político provincial, al menos le permite respirar aliviado para encarar su segundo mandato en el palacio de calle 12.
Pero el alivio fue sólo una sensación pasajera ya que la promocionada visita del vicegobernador electo Gabriel Mariotto lo hizo volver rápidamente a la realidad política nacional y provincial, donde el “Politruk” del ejército rojo (comisario político) le espetó un severo: “¿De qué lado estás muchacho?”.

En ese marco, Bruera deberá olvidarse de algunos coqueteos, lo cual seguramente le impedirá mover algunos de sus hombres a la provincia a la par de que muy probablemente tampoco podrá visitar mucho la localidad de Tigre por un buen rato, ya que este emparentamiento político será vigilado de cerca. El военный комиссар del Soviet también le habría señalado que no alcanza con los gestos, se necesitan hechos, cristinismo explícito e implícito.

La visita de Mariotto también dejó algunas heridas municipales, como el caso de Susana Gordillo, que habría pasado de actriz principal de la visita con acto incluido en la localidad de Los Hornos, a desaparecer totalmente del escenario y tener que suspender el acto. Al parecer, archivos irresistibles del pasado habrían jugado en contra de Gordillo a punto tal que habrían comprometido su futuro político en la municipalidad, donde se la consideraba una figura de recambio para la secretaría General, la de Gobierno o la jefatura de Gabinete.

De todas maeras, nadie tiene el sillón asegurado en el próximo gabinete bruerista y los rumores están a la orden del día. Voces muy cercanas al intendente dan por segura la salida del secretario de Gestión Pública, Jorge Campanaro, acompañado de sus hombres de confianza los arquitectos Daniel Martínez y Ricardo Riddick a cargo de Planeamiento Urbano. Los conflictos en la aplicación del nuevo Código de Ordenamiento, problemas y rumores de corrupción en los temas de obras particulares y una excesiva exposición pública habrían condenado al “team work” con el que empezó la gestión.

Pero las salidas no se detendrían allí. El secretario General del municipio, Mario Rodríguez, también se iría en busca de nuevos rumbos. Una relación desgastada con los hermanos Bruera y una mala gestión de campaña habrían condenado al otrora íntimo funcionario.

Otro funcionario que partiría sin rumbo fijo sería el titular de la Agencia Ambiental. En los últimos días se habría escuchado al propio intendente decir: “¡No lo aguanto más!”.

Mientras tanto, en los pasillos también se comentan otros posibles movimientos a la par que se temen internas entre brueristas por espacios menores, desde direcciones hasta delegaciones.

Comentá la nota