El titular de Medio Ambiente evaluó las complicaciones que comprende la regulación de la antenas de telefonía celular en el distrito, y en este sentido, señaló que la ordenanza municipal requiere alguna modificación. “Nos encontramos con la dificultad de que las empresas no pueden cumplir con la ordenanza y brindar al mismo tiempo el servicio publico”.
“En la medida que encontramos antenas que no cumplen con la ordenanza municipal, y con las normas de impacto ambiental de la Provincia, se las intima. Estamos trabajando en esa lógica, pero a veces nos encontramos con la dificultad de que las empresas aducen que no pueden cumplir con la ordenanza y brindar al mismo tiempo el servicio público”, apuntó Lanzetta en diálogo con Info Región.
El jueves, el Concejo Deliberante aprobó tres pedidos de informe sobre la situación de las antenas de Telefonía Celular en el distrito, a fin de conocer los efectos que tiene esta tecnología sobre la salud de los vecinos. Al respecto, el funcionario confió en una apertura de las empresas a las nuevas tecnologías.
“La Organización Mundial de la Salud no se expidió sobre esto, pero no significa que no haya que tomar medidas. Yo creo que las empresas de Telefonía han sido bastante proactivas, pero en los últimos años tienen actitud de cambiar las tecnologías para poder trabajar con menor nivel de potencia, lo que significa menos radiación”, sostuvo.
El funcionario señaló las vicisitudes en el control de estos artefactos, dado el “conflicto de intereses” que propicia el choque de las norma y la ordenanza vigente, con las necesidades de los vecinos y las empresas.
“Nos encontramos a veces con la dificultad de que las empresas no pueden cumplir con la ordenanza y brindar el servicio al mismo tiempo, dado que quedan muchas áreas sin la cobertura de este servicio público. Las empresas se ven en la obligación de brindar un servicio, y por otro lado, en la obligación de cumplir con las ordenanzas”, manifestó.
Lanzetta explicó que desde el Municipio se está estudiando la posibilidad de aplicar algún tipo de ajuste en la ordenanza, pero sin menguar lo que hace al resguardo ambiental y manteniendo del requisito precautorio. “Ese es el gran desafió”, marcó.
En tanto, sostuvo que hay antenas “sin habilitación” o “camufladas” que requieren el accionar del Municipio.
“A medida que van apareciendo denuncias de los vecinos nos enteramos. Actualmente las antenas más modernas pueden aparecer más escondidas, y vamos actuando, pero en general es difícil porque tampoco se puede afectar el servicio publico”, recalcó.
Asimismo, evaluó la posibilidad de las nuevas tecnologías en reemplazo de las antenas, lo que resultaría menos contaminante, aunque señaló que esto implicaría una menor potencia y alcance en las comunicaciones.
“Hay tecnologías más modernas que trabajan con menos nivel de potencia, pero necesitan mayor densidad de antenas para que el sistema funcione. Independientemente de las exigencias que uno ponga, la realidad es que el sistema no funcionaría, si no se permite la colocación de antenas, y lo cierto es que hay un difícil cumplimiento de la ordenanza”, indicó.
En uno de los pedidos de informe presentado en la última sesión ordinaria, el bloque Gen señaló una antena ubicada en la intersección de las calles Espora y Alsina en la localidad de Longchamps, cercana a un sanatorio, que no estaría cumpliendo con las distancias mínimas establecidas por la ordenanza.
“Si está a 50 metros de un Sanatorio es candidata a ser bajada inmediatamente porque no cumple con la norma provincial. En el tema de la cantidad de metros que corresponde a la norma provincial, somos muy proactivos”, cerró Lanzetta.
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