Numerosos contribuyentes protestaron por la interminable espera, que en muchos casos comenzó a la mañana. Hubo personas mayores que aguardaron su turno desde las 11.30, según relató a Cadena 3 uno de los perjudicados.
Un gran malestar embargó esta noche a numerosos contribuyentes, que se encontraban en la oficina central de la Dirección General de Rentas, ubicada en la calle Rivera Indarte al 650, por las interminables demoras en la atención al público.
De acuerdo al relato de uno de los perjudicados, su suegra, que es una mujer mayor, esperaba su turno desde las 11.30 de la mañana.
Esa situación se repitió en muchos otros casos.
El personal de Rentas decidió cerrar las puertas al público, para evitar agresiones y que no ingrese más gente. Además, repartieron caramelos entre las personas que aguardan turno para que no se descompongan.
El problema se produjo por la gran cantidad de contribuyentes que fueron a pagar la moratoria que vence el 31 de mayo.
Este miércoles, la atención al público será de 7 a 20.
Comentá la nota