Llega mañana a Gran Bretaña, en la primera visita de un pontífice en 28 años.
Mil doscientos millones de católicos y casi 80 millones de anglicanos en todo el mundo son las religiones cristianas que más se parecen entre sí, pero que durante casi cinco siglos se han llevado de mal en peor. Todavía hoy si un miembro de la casa real se casa con un católico debe renunciar al trono . En las islas británicas la percepción psíquica del Papa de Roma oscila entre la curiosidad, la desconfianza y una proclamada indiferencia . Casi el 80% de los británicos aseguró en los sondeos que no tienen interés alguno en la visita del Papa Joseph Ratzinger , un alemán. Justo este mes se cumplen 70 años del comienzo de la Batalla de Inglaterra, al inicio de la Segunda Guerra Mundial, cuando Londres y otras ciudades (como Coventry) fueron arrasadas por los bombardeos nazis que debían preceder la ocupación de Gran Bretaña.
El Papa recordará el tema el viernes o sábado .
Hace 28 años el primer pontífice romano que pisó suelo británico tuvo mucho mejor ambiente. Juan Pablo II, un polaco, fue aclamado con entusiasmo en 1982, mientras se combatía en Malvinas.
Ahora el clima parece muy distinto.
No se observan señales de bienvenida en las calles de Londres .
Clarín vio un gran retrato del cardenal inglés John Henry Newman pero ni uno del Papa. No se logran vender o colocar las entradas para las tres grandes concentraciones que Benedicto XVI presidirá en Glasgow el jueves, en Londres el sábado y en Birmingham el domingo, donde proclamará beato al gran cardenal Newman, convertido del anglicanismo al catolicismo en la Inglaterra victoriana del siglo XIX.
Los grupos que activan contra la visita prometen asedios y protestas ruidosas pero pacíficas. Quince ómnibus circulan desde comienzos del mes por el centro de Londres reclamándole al Papa: “Ordene sacerdotes a las mujeres ¡Ya!”. El activista de los derechos de los gays Peter Tatchell organiza una marcha contra el Pontífice.
La Reina Isabel II lo recibirá en Edimburgo mañana y el gesto causa protestas porque Gran Bretaña financia en parte los gastos. No es mucho pero la mayoría de los entrevistados sostiene que “no había que pagar ni un penique”. Los escándalos por los abusos sexuales de curas a menores hace soplar el viento en contra a la visita. La BBC y el privado Canal 4 difundirán programas sobre el tema.


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