Brindan un servicio con más corazón que recursos

Brindan un servicio con más corazón que recursos
Cuentan con muy pocos materiales, pero aún así ofrecen sus servicios a la comunidad. Acuden a emergencias e incendios hasta en bicicleta. Ayer, por el Día del Bombero Voluntario, organizaron una jornada en Pocito.
Una casa en el barrio La Estación, un Renault 12, unas cuerdas, camperones, cascos, un botiquín, matafuegos, oxígeno y una gran vocación de servicio es lo que posee como herramientas de trabajo el Escuadrón de Rescate Urbano San Juan. Sus integrantes buscan capacitarse y concientizar a la sociedad dentro de su jurisdicción que abarca Rawson, Pocito y Sarmiento; sumándose pronto también 9 de Julio. “Tenemos más que nada herramientas para trabajar en incendios forestales que a veces duran entre dos y tres días. Nos movilizamos en el Renault 12, en motos y bicicletas particulares. Lo que nos motiva a seguir adelante es poder brindarle a la gente el conocimiento que tenemos, para así evitar desde incendios, hasta accidentes domésticos que son muy comunes. Además de enseñarles primeros auxilios, para que pueden actuar mientras se espera la asistencia médica”, explicó el jefe del cuerpo de voluntarios, Daniel Castro.

Para hacer frente a distintas emergencias, el espíritu de ayuda y solidaridad está primero. Y por eso dedican parte de su vida a esta tarea. Confiesan que si bien son pocos en estos momentos, cinco hombres y cinco mujeres, tienen distribuidos los horarios de manera tal que siempre haya alguien en el cuartel.

Para ello, cada uno en base a sus trabajos, ofrece parte de sus horas a este voluntariado de servicio; organizando las guardia de cada uno. Además cuentan con tres colaboradores que brindan sus servicios de manera esporádica.

Están capacitados para rescate con cuerdas, primeros auxilios, control de incendios, y accidentes domésticos, trabajando en conjunto con los Bomberos de la Policía de San Juan.

“El grupo inició allá por el año 91 con algunas actividades que tenían que ver con la prevención más que nada. En el 96 cuando empezaron los problemas de los incendios subterráneos en el Médano comenzamos a trabajar junto a los Bomberos de la Policía de San Juan. Y hace cuatro años que somos el Escuadrón de Rescate Urbano San Juan, y poseemos personería jurídica”, relató Castro.

Son, sin lugar a dudas, personas con alma solidaria, espíritu decidido y vocación de servicio, ya que desempeñan sus labores con más corazón que recursos. Poseen en estos momentos muy pocos materiales, entre ellos la donación de dos empresas que los hay apoyado. “Clorox nos asiste con oxígeno porque muchas veces es necesario para respirar cuando estamos en determinados incendios. Y Barrick nos donó los cascos. Algunos vecinos también nos apoyan asistiéndonos con comida cuando tenemos que trabajar de corrido, por ejemplo apagando incendios que se prolongan varios días”, comentó el jefe del escuadrón.

Los voluntarios no pierden nunca el optimismo que los caracteriza y siguen brindando sus horas a la comunidad. Organizando, a modo de capacitación y prevención, distintas jornadas.

Voluntarios por un día

El escuadrón realiza distinto tipos de jornadas que tienden a prevenir y crear conciencia en la sociedad. Bajo la denominación de Voluntarios por un día realizan distintas actividades que cumplen con este objetivo. “Grupos sociales y uniones vecinales nos piden que vayamos o caemos de sorpresa e invitamos a los vecinos. Les enseñamos más que nada sobre accidentes domésticos: quemaduras en la cocina, corte con utensilios como cuchillo, tenedor, e incendios. Además de cómo usar el matafuegos porque muchas veces tienen un matafuegos en el auto pero no saben usarlo bien”, explicó Castro.

La jornada en Pocito

Como festejo por el Día del Bombero Voluntario que se conmemoró ayer 2 de junio, el escuadrón realizó una jornada de capacitación en el Lote Hogar 13 de Pocito.

Enseñaron a los pequeños y sus papás sobre cómo hacer nudos, usar el matafuegos, cómo actuar ante emergencias; además de hacer prácticas vinculadas a distintas pruebas de fuerza. Por ejemplo, los niños realizaron saltos, pasaron por debajo de la cuerda, hicieron nudos que pueden utilizarse en el rescate de personas o para salvarse a si mismos en distintas emergencias. Los padres también aprendieron, algunos sólo mirando las actividades que hacían los chicos, y otros animándose a participar de las mismas.

La jornada terminó con la entrega de una mención al nuevo miembro del escuadrón Rubén Herrera, y con chocolate y facturas en la Unión Vecinal. “En el lote hay 121 familias que les encanta que vengan a hacerse este tipo de actividades porque se divierten los chicos y aprenden al mismo tiempo, comentó Juan Carlos Velázquez, vicepresidente de la entidad vecinal.

Comentá la nota