Ahora que el fuego está totalmente controlado, los brigadistas que permanecen en el lugar trabajan en la extinción de los focos que se ubican dentro de la zona quemada. Paulatinamente se van retirando y para el fin de semana quedarán solo los locales. Durante varios días se tiene que realizar este trabajo, hasta que luego quede una guardia de cenizas.
Posteriormente, una vez replegados los brigadistas que vinieron desde otras provincias, quedará una guardia de cenizas con los brigadistas que posee Tierra del Fuego, sumado a personal que pueda colaborar en estas tareas que no son tan riesgosas.
En este sentido, el director del Plan de Manejo de Fuego de la provincia, Néstor Urquía, manifestó que “sin dudas que estamos más tranquilos, porque el fuego está controlado, lo cual implica que no se va a mover del perímetro que tenía” aunque afirmó “seguramente van a aparecer algunos focos internos durante todos estos días, que vamos a tener que seguir apagando. Es otro ritmo, sin tanta tensión, ni presiones, pero un trabajo constante” y agregó que “por ahora siguen trabajando un buen número de brigadistas, que para el fin de semana se van a ir replegando y luego nos quedaremos con los nuestros”.
Asimismo, refirió que “después estará la guardia de cenizas, que nunca sabemos cuanto dura. En el 2008 estuvimos tres meses, pero no hay un tiempo determinado, se deben hacer patrullajes permanentes en forma periódica, ir detectando si aparecen algunos focos en función de cómo se encuentra el clima y la temperatura”.
Por último, indicó que “es mucho menor la cantidad de gente que tiene que estar en el lugar, son brigadas con grupos mínimos y con paciencia para recorrer la zona afectada”.
Comentá la nota