"Breitenstein va a tener que definir en qué vereda está"

El legislador nacional dijo que no quiere que los intendentes sean rehenes del gobierno nacional, a la vez que confirmó su voluntad de ser gobernador.
De paso por nuestra ciudad, el diputado nacional Francisco de Narváez aseguró tener "un gran respeto" por Cristian Breitenstein, aunque apuntó que el jefe comunal bahiense "está hoy en el medio de dos veredas: la de servir a quienes lo votaron o la que está al calor del poder".

El líder de la Unión Pro Celeste y Blanco --según definían al partido los carteles colocados en el local partidario de la avenida Colón 72-- ofreció una conferencia de prensa en un hotel céntrico, fue entrevistado por este diario (nota que se publicará el próximo domingo) y caminó por la semipeatonal O'Higgins, antes de continuar viaje hacia Pedro Luro.

De Narváez confirmó su voluntad de ser gobernador, "mi vocación es la provincia de Buenos Aires", aseguró, a partir de una candidatura que surja de las internas del Partido Justicialista y explicó que desde hace un año trabaja "silenciosamente" en la conformación de consensos de cara al 2011.

Sobre el actual gobierno nacional, el legislador señaló que realizó "cosas buenas" --usando como ejemplo la asignación universal por hijo-- aunque criticó su falta de una política de seguridad nacional --"el narcotráfico está haciendo estragos"-- y el ataque sistemático al sector agropecuario.

En el medio

Desde sus primeras visitas a la ciudad, a fines de 2008, De Narváez manifestó su respeto por el intendente Breitenstein, a quien ubicó un tanto alejado del kirchnerismo. "Su línea de pensamiento y la mía van a confluir en el transcurrir del tiempo", vaticinó en abril de 2009.

Consultado ahora sobre su interés en contarlo al jefe comunal en sus filas, De Narváez explicó que no cree "que haya que tener intendentes o legisladores, porque lo que se impone es la recuperación de la autonomía municipal".

"Se debe asumir si se quiere estar de la vereda que quienes lo votaron o estar al calor del poder de turno. La falta de independencia económica lleva a la falta de soberanía política. Ese es el sistema de los Kirchner: se quedan con el dinero de todos y lo entregan cuando y a quien quieren. Por eso nosotros no queremos rehenes, queremos intendentes", remarcó.

Finalmente indicó que Breitenstein no termina de definirse entre ninguna de las dos veredas. "Está en el medio, aunque en algún momento va a tener que definir en qué vereda está", subrayó.

Un frío paseo matinal

La de ayer no fue la mejor jornada elegida por De Narváez para tomar contacto personal con los bahienses. El frío y el viento sur se sintieron en la caminata realizada por el legislador y su nutrida comitiva (unas 20 personas) desde este diario hasta el local partidario de la avenida Colón.

El diputado tomó por Rodríguez hasta Zelarrayán, bordeó la plaza Rivadavia, siguió por Alsina --pasando frente al palacio municipal-- y llegó hasta O'Higgins.

En todo ese trayecto recibió el saludo desde un automóvil y el confianzudo "como andamos" de un ciclista que ataba su bicicleta.

En la semipeatonal unos pocos paseantes prestaron atención a su presencia. Ya en la puerta del hotel Muñiz, dos hombres mayores le estrecharon la mano, lo tutearon con una confianza que uno imagina nacida en la "tinelización" de su figura y le dijeron --sin pudores-- que se lo veía "más lindo que en la TV".

Una señora le dio un beso antes que el diputado nacional tomara por Drago, hasta llegar al local de Colón, identificado con una bandera con la leyenda "Voluntarios de Bahía Blanca de Francisco de Narváez".

De Narváez, en frases

* "Soy un hombre que hace que las cosas sucedan".

* "Puedo sentir los reclamos de la calle, la gente y el pueblo. Ellos piden seguridad, educación y trabajo".

* "Yo, como hombre de negocios, sé administrar prioridades y cuidar el mango".

* "Mi relación con (Mauricio) Macri es muy buena. Confio en él, soy su amigo y espero que pueda demostrar su inocencia en un proceso serio y responsable".

* "La gente no come vidrio. Ya no le alcanzan las promesas: quiere ver resultados".

* "(Marcelo) Tinelli le dio a la campaña de 2009 un tono que no tenía y mostró a los candidatos como eran realmente. No estuvo mal ser parte de su programa de TV. Ir en contra de eso es no entender la modernidad".

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