"El sistema anterior era mucho peor. De hecho no había sistema, ni colectivos, ni líneas, ni control, ni tampoco expectativas en la gente", aseguró ayer el intendente Cristian Breitenstein, en el marco de la polémica por la crisis que viene atravesando el transporte urbano de pasajeros en la ciudad.
Breitenstein estuvo reunido ayer con los directivos de las compañías.
Luego de confirmar que Plaza y Mayo darán a conocer esta semana un cambio en su gestión, reconoció la necesidad de recomponer la relación de esas empresas con la sociedad.
"Aseguraron que va a haber una modificación estructural y de comunicación, tratando de mostrar mayor eficiencia. Pero son ellas las que tienen que exteriorizarlo a la comunidad", indicó.
Textual
Breitenstein aseguró que la gran mayoría de las líneas está cumpliendo de manera adecuada con sus recorridos, mientras que otras tienen "muchos problemas".

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