Breitenstein pagó, desde el Municipio, 13 millones para mover tierras en el autódromo

Breitenstein pagó, desde el Municipio, 13 millones para mover tierras en el autódromo
Luego de la movilización realizada este mediodía frente a la Comuna, que incluyó el corte de la calzada, los datos aparecieron a la brevedad. Se supo que los bahienses debimos hacernos cargo de otra promesa de Daniel Scioli inconclusa. Marcado atraso para la ciudad que tiene responsables...
A casi dos años del comienzo de las tareas de romodelación del autódromo "Ezequiel Crisol" de la Aldea Romana, la situación parece empeorarse, ya que rompieron lo que había, privando a pilotos competir en nuestra ciudad, y a "los tuercas" presenciar ese espectáculo.

La promesa de realización de la obra surgió de la propia boca del Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, y de su actual Ministro, Cristian Breitenstein.

El dinero que debió aportar la Provincia lo puso finalmente la Municipalidad de Bahía Blanca, es decir todos nosotros, cuando en el sillón de Bordeu estaba sentado Breitenstein, a cambio de un anticipo financiero, pero desde La Plata nunca mandaron esos fondos.

Para esa primera etapa, se preveían 10 millones de pesos, que según fuentes comunales llegó finalmente a 13 millones, para llevar a cabo el levantamiento del pavimento, movimiento de suelos, construcción de tribunas naturales, boxes y torre de control, la ampliación del circuito en 1200 metros, y la colocación de alambre olímpico.

No sólo no se repuso ese dinero, sino que además Scioli licitó y adjudicó la pavimentación de la pista, a una empresa bahiense, pero nunca se comenzó la obra porque nunca aparecieron los adelantos indispensables.

Ahora, pilotos de diferentes categorías reclamaron de manera ruidosa, en las calles de la ciudad, la finalización de las obras en el autódromo, que fueron prometidas en más de una oportunidad por Scioli y Breitenstein, aunque a pesar de haberlo ratificado el pasado mes de abril en nuestra ciudad, la bandera a cuadros debe seguir en la vitrina...

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