Brasil y Turquía piden por Irán

Brasil y Turquía piden por Irán
La cumbre comenzó ayer en Washington: 47 jefes de Estado, invitados por Barack Obama, debaten sobre la posibilidad de que material atómico caiga en manos de extremistas.
Brasil reiteró ayer en Washington su oposición a que la comunidad internacional imponga sanciones a Irán por su controvertido programa nuclear antes de que se "agote" la vía del diálogo y aseguró que tanto el país sudamericano como Turquía podrían actuar como mediadores para buscar una solución al conflicto.

Irán ocupó ayer buena parte de los encuentros bilaterales que mantuvo el presidente Luiz Inacio Lula da Silva, antes del inicio oficial de la Cumbre sobre Seguridad Nuclear convocada en Washington por su par estadounidense, Barack Obama.

Según declaró el canciller brasileño, Celso Amorim, en la reunión entre Lula y el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, ambos discutieron la situación iraní y coincidieron en que, como países "cercanos" al país persa, podrían ejercer como mediadores ante el resto de la comunidad internacional.

"Brasil y Turquía son países muy respetados a nivel internacional y podrían tener un papel" en la búsqueda de una "solución diplomática" al conflicto, declaró Amorim a periodistas tras el encuentro.

El jefe de la diplomacia brasileña advirtió que la imposición de nuevas sanciones tal como quiere Estados Unidos -que casi se aseguró el hasta ahora escurridizo apoyo de China a éstas- no provocaría más que un "incremento de las tensiones" mientras que si mediara un país "cercano" a Teherán las cosas "irían mejor", aseguró.

Respecto de la posibilidad de que China acabe apoyando las sanciones, tal como se desprendió del encuentro en Washington entre Obama y su colega chino, Hu Jintao, Amorim insistió en que para Brasil sigue habiendo "espacio para la negociación".

En el mismo sentido se había pronunciado poco antes el ministro brasileño de Defensa, Nelson Jobim, quien a su vez se reunió con el jefe del Pentágono, Robert Gates, para firmar un acuerdo bilateral militar.

Jobim reiteró que su país es partidario de "agotar las conversaciones" con Irán y remarcó la necesidad de dar "garantías" a Teherán de que no será atacado.

"Estamos absolutamente en contra de cualquier desarrollo de artefactos nucleares", dijo Jobim, pero "hay que analizar el entorno geoestratégico de Irán", añadió en referencia a los "muchos países armados nuclearmente" que lo rodean. A Teherán hay que "darle garantías de que no será atacado", sentenció.

Asimismo consideró que, al momento de analizar los procesos democráticos, "no se puede pensar en el modelo occidental exclusivamente", ya que Irán es una sociedad "distinta, teocrática y mosaica".

Aunque el tema central de la cumbre es la seguridad nuclear frente a la amenaza terrorista, los controvertidos planes nucleares de Irán ya centraron ayer buena parte de la atención del casi medio centenar de mandatarios invitados por Obama, y en el que Brasil sigue manteniéndose firme en su postura de continuar el diálogo frente a las cada vez mayores señales de apoyo a nuevas sanciones contra el país persa.

Antes de la inauguración oficial de la cumbre con una recepción oficial en el Centro de Convenciones de Washington y una cena con Obama, Lula recibió en una de las sedes diplomáticas brasileñas a Erdogan, así como a los primeros ministros de Italia, Silvio Berlusconi, y de Japón, Yukio Hatoyama.

Lula y el jefe de gobierno italiano firmaron un acuerdo para una alianza estratégica de cooperación que pretende favorecer el diálogo "al más alto nivel" entre ambos países en temas tan diversos como el combate a la pobreza, el medio ambiente, el desarrollo, el desarme, la no proliferación de armas nucleares o la cooperación para la organización de grandes eventos, como los Juegos Olímpicos de Río en 2016 y el Mundial de Fútbol en Brasil en 2014.

Por su parte, con Hatoyama el presidente brasileño discutió la relación económica y cooperación bilateral que, según el portavoz del premier japonés, Kazuo Kodama, "ha logrado grandes pasos en varios sectores" como estándares comunes de televisión digital o la cooperación nipona en un proyecto de tren de alta velocidad en Brasil.

Entretanto, también Amorin tiene una amplia agenda paralela en Washington, con encuentros con su par británico, David Millibrand, anoche y con la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Rodham Clinton, hoy, adelantaron fuentes del gobierno brasileño.

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