Un día después que la prensa difundiera que las fuerzas de seguridad seguían una estrategia para combatir el narcotráfico, que incluye el ingreso a países limítrofes, los altos mandos comunicaron los resultados de la acción.
Las fuerzas de seguridad brasileñas decomisaron 117 mil kilos de explosivos, 6000 kilos de drogas ilícitas, 40 mil reales en billetes falsos (unos 20 mil dólares) y 182 vehículos (entre autos y embarcaciones) que eran utilizados por organizaciones criminales en los 15 días que duró la Operación Ágata 5, un procedimiento de control que implicó el despliegue de unos 19.500 uniformados en las fronteras. Adicionalmente se detuvieron a 31 personas implicadas en ilícitos. Los resultados fueron presentados por el ministro de Defensa, Celso Amorim, quien consideró que toda la operación fue un éxito que marca “cada vez más la presencia del estado brasileño en la región de frontera".
Los resultados de la acción militar se conocieron un día después de que la prensa brasileña revelara que la Policía Federal y otras fuerzas de seguridad habían puesto en práctica una estrategia para combatir el narcotráfico, que incluye el ingreso a países limítrofes para destruir plantaciones ilegales y laboratorios de marihuana y cocaína. Según el diario Folha de São Paulo, las acciones en territorios vecinos se desarrollan amparadas en convenios específicos firmados entre ambas naciones. Hasta el momento, el único país que habría suscripto tal acuerdo es Perú. En ese caso, el tratado no incluiría reciprocidad. Es decir, militares peruanos no estarían autorizados a ingresar a territorio brasileño.
“La operación Ágata 5, coordinada por el Ministerio de Defensa, contó con la participación integrada de la Marina, el Ejército, la Fuerza Aérea y cerca de 30 agencias a nivel federal, estadual y municipal”, informó la cartera de seguridad a través de un comunicado subido a su página web. De esta forma se alcanzó a cubrir los 3900 kilómetros de frontera comprendidos entre el Chuí (límite sur con Uruguay) y Corumbá (límíte norte con Bolivia).
El Ministerio señaló que los agentes participantes de la operación localizaron material explosivo en los estados de Mato Grosso, fronterizo con Bolivia, y Rio Grande do Sul, limítrofe con Argentina y Uruguay. La Operación Ágata, que va por su quinta edición, fue realizada como parte del Plan Estratégico de Frontera, instituido el año pasado para coordinar la vigilancia en áreas limítrofes entre los cuerpos de seguridad brasileños y los países vecinos.
Según señaló Amorim a la prensa brasileña el 10 de agosto último, la idea es que el plan se continúe desarrollando a lo largo de los próximos diez años.
Además de las tareas de control vehicular, el ejército y la fuerza aérea también realizaron tareas de asistencia social en comunidades aisladas. Según las fuentes oficiales, se brindó atención médica y odontológica, y se entregaron medicamentos y ropas.
La Marina, por su parte, emitió un comunicado en el que detalló su participación en el operativo. Allí precisó que desde el 6 de agosto efectuó inspecciones en 631 embarcaciones (de las cuales 49 fueron notificadas por distintas irregularidades administrativas), 268 automóviles, 72 motos y 14 camiones. Además brindó asistencia médica a 358 personas, odontológica a 194 y distribuyó más de 20 mil medicamentos. «
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