Los músicos se hicieron cargo de su responsabilidad en el incendio del boliche de Santa María. "Nuestra culpase extiende al más allá", dicen, y recuerdan que perdieron a uno de sus miembros y tienen a otros dos detenidos.
La prisión es el menor castigo para nosotros. Nuestra culpa se extiende más allá." Con esa frase los integrantes de la banda Gurizada Fandangueira asumieron su responsabilidad en el incendio ocurrido en la discoteca Kiss, en la ciudad brasileña de Santa María, que dejó un saldo de 231 muertos y 118 heridos.
Luego de que la investigación señaló que las llamas se generaron por los fuegos artificiales utilizados en la presentación del grupo y que la justicia detuvo a dos de sus integrantes –el vocalista, Marcelo Dos Santos, y el productor de los efectos, Luciano Bonila– ayer el grupo eligió expresarse vía Facebook, el mismo lugar en el que antes de la tragedia habían anunciado una "gran fiesta" de música y pirotecnia.
En esa red social señalaron: "Es fácil juzgarnos. Hemos perdido a alguien, igual que los demás. Sí, nos sentimos culpables. Nunca fue nuestra intención matar a todos esos jóvenes, destruir los sueños de cada uno y, sobre todo, destruir la vida de la familia y los amigos." La banda resaltó que "dos miembros de nuestro grupo fueron detenidos. Uno ha muerto. Si es lo que tiene que ser, seguirán presos". Uno de los 231 muertos es su acordeonista, Danilo Jacques.
Miles de habitantes de Santa María, ubicada en el interior del Estado de Rio Grande do Sul, participaron en una marcha silenciosa el lunes por la noche para honrar a las víctimas, en su inmensa mayoría jóvenes universitarios. Delante de la discoteca de la tragedia, los participantes cumplieron un minuto de silencio y demandaron castigo a los responsables, exigiendo "justicia, justicia, justicia".
Los comercios de la ciudad de 270 mil habitantes reabrieron sus puertas ayer, pero sus propietarios pusieron cintas negras en las vidrieras, en memoria de los muertos en el incendio. Según un comunicado del ministro de Salud, Alexandre Padilha, 118 personas siguen hospitalizadas, y 75 de ellas se encuentran en estado grave.
El siniestro se inició en la madrugada del domingo, cuando más de mil jóvenes bailaban al ritmo de las canciones de Gurizada Fandangueira. Varios sobrevivientes sostuvieron que el vocalista del grupo lanzó una bengala al aire y las chispas prendieron fuego el techo del escenario, cubierto por un material altamente inflamable y tóxico.
Todas las salidas de emergencia estaban cerradas mientras una avalancha humana se apretaba contra la única puerta abierta, que a su vez daba a una calle estrecha, lo que dificultó aun más los trabajos de socorro y rescate. La fuga de los ocupantes de la discoteca también fue obstaculizada por los agentes de seguridad contratados por los propietarios, que inicialmente se negaron a permitir la salida de la gente, alegando que no habían pagado.
Dpa
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