Ya no entran más camiones de Crese al predio de Potrero del Estado. Nuevo vertedero para la Muni y más compromisos para cumplir.
La basura en Córdoba. Primer acto. Fueron 28 años de residuos los que se acumularon en el predio de Potrero del Estado. Por 12 años, los cordobeses enterramos la basura en la fosa número nueve, la que creció y creció hasta convertirse en una montaña de desperdicios. Desde ayer, los residuos que generamos tienen un nuevo hogar: un vertedero controlado ubicado en la ruta 36, cerca, a 2,2 kilómetros del barrio Nuestro hogar III, y que, también, ya tiene los días contados.
El cierre del enterramiento de Bouwer ocurrió a las 11, cuando el intendente de Córdoba, Daniel Giacomino, y Juan Luppi, jefe comunal de Bouwer, le pusieron un candado a la puerta del ingreso principal del ya viejo vertedero.
"Le voy a pedir a Juan (Luppi), que por unos días me dé la llave del candado, o me haga una copia, porque nosotros tenemos que entrar de nuevo, no a tirar basura, sino a remediar este lugar", bromeó un Giacomino inusual, con la sonrisa dibujada en el rostro.
Mientras, dentro del predio, los bombos sonaban sin parar. Pero no era una protesta, se trataba de la gente de Bouwer, que se abrazaban unos a otros. Muchos lloraban, otros saltaban, porque ya no tienen que aguantar la basura de otros en su pueblo.
La basura en Córdoba. Segundo acto. Daniel Giacomino, Fernando Cámara, secretario de Ambiente del municipio, y Eduardo García, presidente de Crese, salieron de Bouwer y fueron hacia el nuevo vertedero. Se pararon los tres a la entrada del predio, cortaron una cinta y caminaron unos 200 metros hacia la nueva fosa.
Después de las formalidades y unas palabras de García, ingresó el primer camión recolector, volcó la basura sobre la fosa impermeabilizada (con contención, para que los líquidos que generan los residuos no contaminen la tierra y el agua) y luego comenzaron a trabajar las topadoras, compactando lo residuos en el suelo para luego enterrarlos.
"Adiós Nonino", tangazo de Astor Piazzola, en una versión bien tecno, sonaba de fondo. Los aplausos de los presentes agrandaron aún más la sonrisa de Giaco, y Córdoba inició una nueva etapa en gestión de los residuos.
Los grandes ausentes fueron los vecinos del sur, quienes firmaron con el municipio un acuerdo de control y plazos. "No fuimos, pero estamos aliviados porque vivimos 43 días de conflicto y por suerte pudimos tener algunas coincidencias. Dentro de 30 días, cuando termine el proceso licitatorio para el nuevo proyecto de Crese, nos dirán en cuánto tiempo cierran el basural, y en ese momento vamos a poner una cuenta regresiva, como la gente de Bouwer", dijo Guillermo Molas y Molas, uno de los referentes de la oposición a la radicación del vertedero en esa zona.
"Esto se está haciendo como corresponde, con extracción de lixiviados (líquidos que genera la basura), con impermeabilización de la fosa. Esto es política ambiental sustentable. Cumplimos el compromiso con Bouwer y también lo vamos a cumplir con los vecinos del sur, como corresponde, porque ellos se sienten afectados", ratificó el intendente.
Así, en lo que a gestión de residuos respecta, los compromisos de la Municipalidad son varios. El primero es remediar las fosas de Bouwer, donde los cordobeses tiramos nuestros desperdicios por casi tres décadas. Luego, deberá definir el tiempo que permanecerá activo el vertedero de la ruta 36 para también cerrar ese predio y comenzar con los planes de "enterramiento cero".
En la planta de Crese continúan analizando la propuesta técnica de Innviron, la única empresa que se presentó a la licitación para hacerse cargo del nuevo sistema de tratamiento de residuos: una planta de última generación en la que muy poca basura se entierra y el resto se procesa para generar energía eléctrica. Cuando este sistema se ponga en marcha, la Muni deberá cerrar y remediar las fosas donde ayer se comenzaron a depositar los residuos.
El directorio de Crese estima que la nueva fosa tendrá capacidad para cuatro o seis meses de actividad. La preparación de los terrenos demandó casi dos meses, y se estuvo trabajando a contrarreloj para llegar al 1º de abril con casi todo terminado, aunque restan definir cuestiones operativas.
Mientras la basura se entierra en la fosa número uno, las retroexcavadoras de Crese ya están realizando movimientos de tierra para comenzar a construir la segunda fosa.
La basura en Córdoba, y Bouwer, de fiesta
En Bouwer están chochos. El vertedero cerró sus puertas y desde ayer a la madrugada los vecinos festejaban esperando al último camión de Crese. Juan Luppi, jefe comunal del pueblo, expresó: "Este es un día histórico, por 28 años se enterró basura acá y estamos llegando al final de este predio. En los próximos días va a haber reuniones con técnicos para ver cómo remediamos la montaña de basura".
Villa Inés pide estar adentro
Se trata de la cooperativa que trabajaba dentro del predio de enterramiento clasificando y reciclando basura. Ahora, con el cierre de Bouwer, esta gente se queda sin su materia prima.
José Luis Rojas, uno de los representantes de Villa Inés, expresó: "Queremos seguir operando acá o en el otro enterramiento. Giacomino y Cámara nos prometieron una solución. Estamos trabajando en Bouwer desde 1995, no queremos que abandonen a la 95 familias que vivimos de esto".
Así, los cooperativistas de Villa Inés esperan que desde la Muni les den una respuesta urgente.

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