Boudou, el gran ausente en el terreno de uno de sus enemigos

Por Mariano Obarrio |

Hace cuatro meses hubiera sido impensable. La presidenta Cristina Kirchner le dio ayer la derecha al presidente de la Bolsa de Valores, Adelmo Gabbi, y pareció dejar un poco más solo al vicepresidente, Amado Boudou, algo que celebran los adversarios internos de éste en la Casa Rosada.

Boudou había denunciado el 9 de abril pasado a Gabbi en pleno escándalo por el caso Ciccone. Y ayer no asistió al acto del 158° aniversario de la Bolsa.

Acorralado por la Justicia, Boudou había asegurado que cuando él era ministro de Economía Gabbi le ofreció una coima para favorecer a otra imprenta, Boldt, en diversos negocios. Gabbi negó entonces la acusación. Los dos llevaron el tema a la Justicia.

El presidente de la Bolsa comenzó ayer su discurso saludando a viva voz a todos los presentes por su cargo institucional y así dejó en evidencia la ausencia del vicepresidente.

Era el comentario político que antecedió al evento. Cristina Kirchner le siguió la corriente. Cuando comenzó a hablar, dijo con media sonrisa: "Me voy a ahorrar el protocolo porque usted ya nombró a muchos".

Gabbi confirmó a LA NACION que Boudou había sido invitado y que a último momento, antes de comenzar el acto, mientras todos los directivos de la Bolsa y funcionarios esperaban a la Presidenta en un salón VIP, le llegó una carta del vicepresidente en la que se disculpaba por no concurrir.

El texto tenía un tono cordial y felicitaba a la Bolsa por el 158° aniversario. Consultado por LA NACION sobre aquel cortocircuito con el vicepresidente, Gabbi señaló: "El tema institucional va por encima de los hombres. No tengo dudas de que el problema se va a resolver a favor mío".

Durante su discurso, Gabbi formuló tenues críticas al Gobierno: dijo que "para generar empleo no basta con aumentar el gasto público" y que "no son buenos ni el libertinaje ni la asfixia de los controles". Pero omitió hablar de la inflación. La Presidenta le respondió con una mirada contrapuesta, pero sin perder la cordialidad.

Además, defendió el cepo cambiario, las trabas a las importaciones y el modelo económico en general.

Aquellas justificaciones comprendieron al secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. Eso se puso en evidencia cuando recurrió a él para recordar que la cuota Hilton se pagaba el año pasado a 22.000 dólares. "¿Cuánto era, Moreno?", le preguntó. En las últimas horas habían circulado rumores sobre la salida de Moreno del Gobierno. En Balcarce 50 se interpretó que la Presidenta lo respaldó.

Apoyo a Echegaray

El mismo espaldarazo recibió Ricardo Echegaray. El titular de la AFIP estaba presente pese a haber sido imputado ayer en la Justicia dentro de la causa Ciccone. La jefa del Estado lo expuso amablemente cuando anunció el aumento de la recaudación fiscal del 28,2% en julio último y le pidió en tono amigable "un esfuerzo más para recaudar". Además, la Presidenta les advirtió a los empresarios que "no hay por qué preocuparse cuando llega el recaudador", en respuesta a las denuncias políticas sobre el uso de la AFIP para presionar al sector privado.

Cristina Kirchner no se olvidó de sus adversarios políticos en el momento de su extenso discurso, que fue transmitido por cadena nacional. Se salvó el gobernador bonaerense Daniel Scioli, que estaba frente a ella.

Pero no el jefe del gobierno porteño, Mauricio Macri. La Presidenta lo zamarreó cuando ironizó: "Quédense tranquilos, no trajimos aquí ningún convicto, quizás haya algún procesado por aquí, pero ningún convicto". Contestó así -con el procesamiento que pesa sobre Macri en la causa por escuchas ilegales- a las denuncias opositoras por la salida de presos de los penales nacionales para participar de actividades organizadas por agrupaciones kirchneristas.

Sobre el jefe de la CGT, Hugo Moyano, que no estaba presente en la Bolsa de Comercio, dijo: "Los sindicatos no deben ser oficialistas ni opositores, deben defender los intereses de los trabajadores". Fue una de las frases más aplaudidas por la asistencia kirchnerista.

CARRIÓ DARÁ PELEA EN LA JUSTICIA

La diputada nacional Elisa Carrió (Coalición Cívica-ARI) se presentará hoy en la Justicia para que se investigue por el delito de abuso de autoridad a la presidenta Cristina Kirchner y a otros funcionarios por considerar que establecieron un cepo a la compra de dólares para beneficiar a los tenedores de los bonos Boden 2012..

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