Buscará consolidar la confianza de Cristina Kirchner y de su hijo, Máximo; consultará todo con su entorno y busca ser ungido para 2015
"Boudou se jugará todo a demostrar confiabilidad. Quiere ser ungido por ella para las próximas elecciones presidenciales", admitió a LA NACION un ministro.
Esa premisa circula también entre los más allegados al vicepresidente de la Nación y ex ministro de Economía, que reemplazará a Cristina Kirchner entre 4 y el 24 de enero próximos, período en que ella estará de licencia por enfermedad. Boudou lo sabe: está en la mira de todo el Gobierno.
La Presidenta será operada miércoles próximo en el Hospital Austral, de Pilar, por un cáncer en la glándula tiroidea. Hace nueve días se le detectó un carcinoma papilar en el lóbulo derecho de esa zona, sin metástasis, y sin compromisos para los ganglios linfáticos. Pese al buen pronóstico quirúrgico, por algunos días no podrá siquiera ocuparse de la gestión hasta recuperarse.
Quizá no hacía falta la advertencia de Cristina a Boudou cuando el miércoles último le señaló públicamente, durante su último discurso en Balcarce 50 antes de internarse: "Guarda con lo que hacés, que no es bromita". El vicepresidente demostrará, y hasta sobreactuará, tal vez, un disciplinamiento sin fisuras con su entorno.
Video: "Guarda con lo que hacés"
Como toda broma, aquella contenía sin embargo una cuota de temor cierto.
Cristina Kirchner nunca superó su enfrentamiento con su ex vicepresidente Julio Cobos, cuando en 2008 votó contra el aumento de las retenciones a las exportaciones agropecuarias e hizo caer así en el Congreso, en dramático desempate, una política defendida por ella.
"Boudou será el contraste de Cobos. Escuchará directivas de Olivos y del entorno de ella. Es su oportunidad de mostrarse como un verdadero vicepresidente de ella, del Poder Ejecutivo", señaló a LA NACION otro funcionario de la Casa Rosada.
Comisario político
El ex ministro busca terminar de cultivar la confianza de Máximo Kirchner porque el hijo de la Presidenta se convirtió en un comisario político de su madre. Vigila a todos los funcionarios.
Se le atribuye al joven haber sembrado la furia de la Presidenta hacia Boudou, hace 40 días, cuando detectó que el entonces ministro de Economía cuestionó en su intimidad las medidas de control cambiario, información recogida por los servicios de inteligencia.
"Aquella tensión se descomprimió en las últimas semanas. Pero Amado quiere terminar de despejar cualquier duda", comentaron en el palacio gubernamental.
Su despacho será acondicionado en el primer piso del Banco Nacion, donde están las oficinas del directorio. El despacho del vicepresidente en la Casa Rosada está en refacciones. Y nadie le ofreció ocupar el despacho presidencial. "Boudou ni lo pidió: sabe cómo se maneja el poder y sus códigos", dijo un allegado a la mandataria.
El vicepresidente, con nulo margen de maniobra, firmará lo que le ordenen desde el entorno de Cristina Kirchner. Y consultará cada paso con el propio Máximo Kirchner y con los secretarios legal y técnico, Carlos Zannini; de la Presidencia, Oscar Parrilli; el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, y el ministro de Planificación, Julio De Vido. Y evitará cualquier roce con el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno.
Cerca de Boudou admiten que no anunciará medidas de fondo. Se espera un enero de administración de políticas en marcha. Sí podría haber, por lo tanto, novedades en la extensión de la quita de subsidios a más sectores económicos y áreas geográficas, otras medidas de ajuste o "sintonía fina", ataques a la prensa, al jefe de la CGT, Hugo Moyano, y a los bancos. No mucho más.
Los anuncios positivos, en cambio, quedarán para Cristina Kirchner cuando regrese de su licencia. Boudou se apoyará también en su secretario administrativo en el Senado, Juan "Juanchi" Zavaleta, su operador político junto a Juan De Jesús, el jefe del bloque de diputados de la provincia de Buenos Aires, su armador para 2015. En estos días perdió fuerza dentro del kirchnerismo la hipótesis de una reforma de la Constitución para perpetuar a Cristina Kirchner en el poder.











Comentá la nota